Durante los meses de verano, el uso intensivo del aire acondicionado suele reflejarse directamente en el monto de la factura de electricidad. Por eso, conocer qué funciones del equipo conviene utilizar puede marcar la diferencia a la hora de reducir el consumo energético y aliviar el gasto mensual.
El botón del aire acondicionado que ayuda a ahorrar energía
Con la llegada de la noche y las altas temperaturas, muchas personas optan por dormir con el aire acondicionado encendido. Sin embargo, mantenerlo en funcionamiento entre ocho y doce horas seguidas implica un consumo elevado de energía que, con pequeños ajustes, puede optimizarse notablemente.
En ese sentido, el modo “Dry” -que en inglés significa “seco”- se presenta como una alternativa eficiente. Esta función está diseñada para reducir la humedad del ambiente con un menor consumo eléctrico, ya que regula de forma automática la temperatura y los niveles de humedad para generar una sensación térmica más confortable sin exigir al máximo al equipo.
Para activarlo, generalmente hay que presionar el botón “Mode” o “Modo” del control remoto, que permite alternar entre las distintas funciones del aire acondicionado, como frío, ventilación, calor (en los modelos que lo incluyen) y deshumidificación. El modo “Dry” suele identificarse con el ícono de una gota en la pantalla del control.
Beneficios de usar el modo “Dry” del aire acondicionado
- Mayor confort térmico: al disminuir la humedad, el ambiente se percibe más fresco y agradable, incluso sin bajar demasiado la temperatura.
- Prevención del moho: mantener controlados los niveles de humedad ayuda a evitar la proliferación de moho, protegiendo la salud de quienes habitan el hogar y el estado de la vivienda.
- Ahorro de energía: al requerir menos esfuerzo del equipo, el consumo eléctrico es menor, lo que puede traducirse en una reducción significativa en la factura de luz.