Meta enfrenta una demanda colectiva por el daño de sus redes sociales a menores

Meta Platforms enfrenta una demanda colectiva contra las redes sociales por daños a menores en Australia. La acción judicial acusa a Facebook e Instagram de exponer a niños y adolescentes a contenidos perjudiciales y de fomentar un uso adictivo mediante algoritmos diseñados para mantener a los usuarios conectados.

La demanda fue presentada este mes por el estudio jurídico MinterEllison ante el Tribunal Federal de Australia, en representación de ocho personas que sostienen haber sufrido daños mientras eran menores de 18 años. Los demandantes reclaman una indemnización y buscan responsabilizar a la compañía por el funcionamiento de sus plataformas.

El caso podría convertirse en uno de los primeros procesos colectivos en Australia centrados en los daños que las redes sociales pueden causar a sus usuarios, especialmente a niños y adolescentes. La presentación judicial se produce en un contexto de creciente presión internacional sobre las grandes tecnológicas por el impacto de sus productos en la salud y el bienestar de los menores.

Meta enfrenta una demanda colectiva en Australia que acusa a Facebook e Instagram de exponer a menores a contenido dañino

Un portavoz de Meta confirmó que la empresa conoce la demanda y adelantó su postura frente al proceso. “Estamos al tanto de esta afirmación y nos defenderemos enérgicamente”, dijo en un correo electrónico.

Por otra parte, una orden judicial emitida el lunes prohibió divulgar información que pudiera permitir identificar a los demandantes o revelar detalles protegidos del proceso.

Meta y los algoritmos de redes sociales bajo presión judicial

El eje de la demanda es el supuesto diseño de Facebook e Instagram para prolongar el tiempo de uso y mantener la atención de los menores. Los demandantes sostienen que las plataformas los expusieron a contenido dañino y que sus sistemas de recomendación contribuyeron a generar un comportamiento adictivo.

El caso vuelve a poner en discusión la responsabilidad de las empresas tecnológicas sobre las consecuencias de sus modelos de negocio, que dependen en gran medida de captar y retener la atención de los usuarios. En particular, cuestiona qué obligaciones deberían asumir las plataformas cuando sus servicios son utilizados por niños y adolescentes.

Las acusaciones todavía deberán ser evaluadas por la Justicia y no constituyen una sentencia contra Meta. Sin embargo, se suman a una serie de disputas legales y medidas regulatorias que buscan limitar los posibles efectos negativos de las redes sociales sobre la población más joven.

El caso se suma a las presiones regulatorias sobre las tecnológicas, mientras Australia restringe el acceso de menores de 16 años a las redes sociales

En agosto de 2026, Meta acordó pagar 18.000 millones de dólares para resolver acusaciones relacionadas con la adicción a las redes sociales en niños, en un acuerdo con casi todos los estados de Estados Unidos, según la información difundida por Reuters. Ese antecedente amplía la presión sobre la compañía, aunque corresponde a un proceso distinto del iniciado en Australia.

Australia endurece las reglas para proteger a los menores en internet

La demanda se presenta en medio de un enfrentamiento creciente entre el Gobierno australiano y las grandes compañías tecnológicas. El país avanzó con una prohibición pionera del uso de redes sociales para menores de 16 años, que entró en vigor en diciembre de 2025, y analiza nuevas reglas para dar a los usuarios mayor control sobre los contenidos que aparecen en sus feeds.

Entre las medidas propuestas se encuentra la posibilidad de desactivar las recomendaciones basadas en algoritmos, una función que podría reducir la capacidad de las plataformas para seleccionar automáticamente qué publicaciones ve cada usuario.

Estas iniciativas apuntan a modificar las condiciones de acceso de los menores y a revisar el poder de las empresas sobre la circulación de contenidos digitales. También abren un debate sobre hasta dónde deben llegar las obligaciones de las plataformas en materia de seguridad, transparencia y protección de los usuarios.

El proceso contra Meta podría sumar presión judicial a ese escenario regulatorio. Mientras los demandantes buscan una compensación por los daños que aseguran haber sufrido, la discusión de fondo gira en torno a la responsabilidad de las empresas por el diseño de sus productos y por los efectos de sus algoritmos sobre los usuarios más vulnerables.

Fuente: con información de Reuters

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.