Los microplásticos también llegaron al Aconcagua y ahora buscan medir cuánto daño provocaron

La contaminación por plástico ya no es un problema exclusivo de las grandes ciudades. También puede encontrarse en lugares remotos y de difícil acceso, como el Parque Provincial Aconcagua, donde especialistas de Argentina yChile buscan determinar cuánto avanzó la presencia de estos residuos en uno de los principales ecosistemas de alta montaña de los Andes.

Desde 2025, un equipo científico desarrolla el proyecto internacional “Desechos Plásticos en Áreas Remotas y Montañosas”, una iniciativa financiada por la Secretaría de los Convenios de Basilea, Rotterdam y Estocolmo (BRS/UNEP). Dentro de este programa, el Aconcagua fue seleccionado como uno de los sitios piloto para analizar la presencia y el impacto de los contaminantes plásticos en áreas alejadas de los grandes centros urbanos.

Los microplásticos también llegaron al Aconcagua y ahora buscan medir cuánto daño provocaron

La investigación contempla el relevamiento de macroplásticos, aquellos residuos superiores a los 5 milímetros, y el análisis de microplásticos y nanoplásticos, partículas de dimensiones microscópicas que pueden dispersarse con facilidad a través del agua y el aire.

En Mendoza, los trabajos de campo incluyeron el relevamiento de residuos presentes en el suelo y la toma de muestras de agua. El objetivo es determinar qué cantidad de estas partículas está presente en el ambiente y cómo pueden afectar a los ecosistemas protegidos de la provincia.

Microplásticos en el Aconcagua y el impacto de la contaminación

La investigación busca conocer el alcance de una contaminación que puede resultar especialmente difícil de detectar en ambientes de alta montaña. A diferencia de los residuos visibles, los microplásticos y nanoplásticos pueden desplazarse a través de distintos medios y permanecer en el ambiente sin que su presencia sea evidente a simple vista.

Por eso, las muestras obtenidas en el Aconcagua permitirán establecer un diagnóstico sobre el nivel de intervención humana en un paisaje de difícil acceso y determinar si las actividades desarrolladas en la zona están dejando una huella ambiental que puede persistir más allá de los residuos que pueden observarse en la superficie.

El proyecto también incluyó jornadas de capacitación y sensibilización destinadas a investigadores, instituciones y miembros de la comunidad local. Estas actividades apuntaron a concientizar sobre el impacto de los residuos generados por las actividades humanas en áreas protegidas y promover una gestión ambientalmente racional de los desechos en la alta montaña.

La elección del Aconcagua forma parte de una estrategia más amplia. La problemática también es analizada en otros ambientes de montaña del país, como el Cerro Catedral, en Río Negro; el Parque Nacional Los Glaciares, en Santa Cruz; y la zona de Susques y Paso de Jama, en Jujuy.

El objetivo es determinar hasta dónde llegó la contaminación en uno de los ecosistemas de alta montaña más importantes de los Andes y generar información para futuras políticas ambientales

Qué buscan descubrir los científicos sobre los plásticos en la montaña

Uno de los principales objetivos del proyecto es comparar los resultados obtenidos en Mendoza con los datos recolectados del lado chileno de la cordillera. El análisis conjunto permitirá conocer con mayor precisión cómo se distribuyen estos contaminantes en los ambientes andinos y cuáles pueden ser sus principales fuentes.

La información obtenida en el Aconcagua será utilizada para construir diagnósticos técnicos y ambientales que sirvan como base para futuras políticas públicas y estrategias regionales.

El desafío es determinar cuánto plástico logró llegar a estos ambientes remotos y qué consecuencias puede generar su permanencia en ecosistemas considerados estratégicos por sus recursos naturales y su biodiversidad.

El estudio también busca poner en evidencia que la distancia respecto de las grandes ciudades no garantiza que un ecosistema esté aislado de la contaminación. Incluso en las zonas más alejadas de los Andes, los residuos plásticos pueden convertirse en una amenaza ambiental que requiere ser medida antes de poder ser controlada.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.