Las pérdidas aseguradas por desastres naturales alcanzaron en 2025 los 127.000 millones de dólares (106.681 millones de euros), superando por sexto año consecutivo los 100.000 millones de dólares en pagos del sector. Así lo revela el Informe Anual de Clima y Catástrofes de Aon, que analiza el impacto económico global de los eventos extremos.
A pesar de esa cifra récord para la industria aseguradora, las pérdidas económicas totales se ubicaron en 260.000 millones de dólares (218.402 millones de euros), el nivel más bajo desde 2015.
La aparente contradicción responde, según el informe, a que eventos severos frecuentes en Estados Unidos generan altos niveles de pérdidas aseguradas, incluso en años con actividad de riesgo por debajo del promedio, mientras que en mercados emergentes más de la mitad de los daños económicos no cuenta con cobertura.
Estados Unidos concentró la mayor parte del impacto
Más del 54% de las pérdidas económicas globales por desastres naturales en 2025 se registraron en Estados Unidos. En términos asegurados, el peso fue aún mayor: el 81% de las pérdidas cubiertas por el sector correspondieron a ese país.
A nivel global, las aseguradoras cubrieron cerca de la mitad de las pérdidas económicas totales, dejando una brecha de protección del 51%, la más baja jamás registrada, aunque todavía significativa.
Durante el año se contabilizaron 49 eventos con pérdidas económicas superiores a los 1.000 millones de dólares, por encima del promedio histórico de 46, y 30 eventos superaron los 1.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas, muy por encima del promedio de largo plazo de 17.
El informe destaca que las tormentas convectivas graves se consolidaron como el riesgo asegurado más costoso del siglo XXI, por encima incluso de los ciclones tropicales. La razón: su creciente frecuencia e intensidad en Estados Unidos. Solo en 2025, estas tormentas generaron 61.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas, el tercer total anual más alto registrado.
En paralelo, los incendios forestales en California provocaron 58.000 millones de dólares en pérdidas económicas y 41.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas, ubicándose entre los eventos más costosos del año.
El calor extremo, entre los fenómenos más letales
En materia de víctimas, 42.000 personas murieron en 2025 a causa de desastres naturales, principalmente por terremotos y olas de calor. La cifra representa un 45% menos que el promedio del siglo XX.
El terremoto de Myanmar fue el evento individual más letal después de las olas de calor, con 5.456 víctimas fatales. Sin embargo, el calor extremo volvió a posicionarse como uno de los principales factores de mortalidad asociada a catástrofes naturales: en el tercer año más caluroso jamás registrado, más de 25.000 personas murieron en todo el mundo por temperaturas extremas.