Limpiar con productos de Cif y Ayudín podría ser equivalente a fumar 20 cigarrillos por día

El aire de nuestras casas suele estar más contaminado que el del exterior, y limpiar con productos convencionales es una de las causas: estos productos pueden contener cientos de compuestos orgánicos volátiles (VOCs, por su sigla en inglés), que en interiores alcanzan concentraciones hasta 10 veces mayores que al aire libre y persisten durante días o incluso meses.

Los VOCs pueden irritar ojos, nariz y garganta, y causar dolor de cabeza, náuseas y problemas respiratorios; en personas sensibles, pueden empeorar el asma. La exposición prolongada a algunos se vincula con problemas reproductivos, daño al sistema nervioso, cáncer y enfermedades pulmonares.

No sorprende que las mujeres que limpian su casa o trabajan en limpieza hayan mostrado un deterioro más rápido de la función pulmonar, según un estudio publicado en 2018 en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, que siguió a 6.235 personas durante 20 años. Según declaró Øistein Svanes, autor principal, en un comunicado de la Universidad de Bergen, ese deterioro equivale al de fumar 20 cigarrillos por día durante el mismo período.

Productos de limpieza convencionales pueden liberar cientos de compuestos químicos al aire del hogar, algunos vinculados con asma y problemas respiratorios

No solo se trata de salud pulmonar ni es un problema que afecte solo a las mujeres que limpian: la ciencia ha demostrado que los bebés que crecen en hogares donde se usan productos de limpieza con frecuencia tienen más riesgo de desarrollar asma y, en el caso de los desinfectantes, de pesar más de lo esperado para su edad a los 3 años.

Lavandina, amonios cuaternarios y fragancias: qué contienen Cif, Ayudín y otros limpiadores convencionales

Cif, Ayudín y otros productos convencionales contienen ingredientes que pueden dañar la salud; bebés y niños son los más vulnerables:

  • Lavandina (hipoclorito de sodio). Es un conocido asmógeno (capaz de provocar asma): la exposición prolongada, aun en bajas dosis, causa efectos respiratorios, y su uso libera pequeñas cantidades de cloroformo, un compuesto cancerígeno.
  • Cloruro de benzalconio. Es un amonio cuaternario de acción antibacteriana que se ha asociado a casos de asma y a efectos sobre la piel y las vías respiratorias. En ratas, la exposición repetida por vía respiratoria causó inflamación en el corazón y el páncreas, según un estudio publicado en 2025 en la revista Science of The Total Environment.
  • Fragancias. Según la American Lung Association, se elaboran con cientos de sustancias químicas, muchas de ellas peligrosas aun en bajas dosis. Los productos sin fragancia emiten significativamente menos VOCs que los convencionales.

Las etiquetas no siempre informan todos los ingredientes, así que no es posible saber cuántos ni qué VOCs emite cada producto. Pero un estudio que analizó 30 productos similares a los que venden Cif, Ayudín y otras marcas de limpiadores convencionales, detectó 530 VOCs, 193 de ellos peligrosos, la mayoría ausentes de las etiquetas.

Cómo limpiar la casa sin contaminar el aire

Un estudio de 20 años encontró un deterioro pulmonar en trabajadoras de limpieza comparable al de fumar 20 cigarrillos diarios, mientras que ventilar y usar alternativas simples puede reducir la exposición

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda reemplazar los limpiadores tóxicos por alternativas como vinagre o bicarbonato de sodio. La American Lung Association propone medidas similares:

  • Reemplazar los productos convencionales por agua tibia y jabón.
  • Limpiar vidrios con vinagre y agua, y usar bicarbonato de sodio si es necesario frotar superficies.
  • Elegir productos sin fragancia y evitar los aromatizadores de ambiente.
  • Ventilar durante y después de limpiar, y no usar productos en espacios pequeños y cerrados.

Los productos convencionales contaminan el aire de la casa con sustancias asociadas al asma y al deterioro pulmonar, pero pueden reemplazarse por alternativas simples. También conviene leer las etiquetas para evitar productos inflamables o con advertencias de peligro, y no mezclar productos distintos, en particular lavandina con detergente, vinagre u otros limpiadores, como advierte el Ministerio de Ambiente de la Nación.

Fuentes:

Por: Marina Alejandra González Besteiro, divulgadora científica en Lena

Marina Alejandra González Besteiro: