Un helicóptero sobrevoló un humedal del estado de Washington, en Estados Unidos, con una misión poco habitual: lanzar pequeñas islas flotantes sobre el agua para ayudar a recuperar un ecosistema afectado por una especie vegetal invasora.
La intervención se realizó en 2023 y consistió en la distribución de 90 microhábitats, cada uno equipado con plantas nativas. En total, las estructuras transportaron unas 450 plantas que fueron ubicadas en diferentes sectores del humedal para crear nuevos núcleos de vegetación.
El proyecto fue liderado por el Departamento de Recursos Naturales de las Tribus Tulalip, bajo la dirección del ecólogo de protección ambiental Todd Gray y la bióloga de humedales Michelle Bahnick. La iniciativa buscó responder al avance de una especie de pasto invasora que había alterado el equilibrio de la vegetación y amenazaba el funcionamiento natural del ecosistema.
La estrategia consistió en colocar las plantas nativas directamente sobre el agua. De esta manera, podían desarrollarse sin competir inicialmente con el pasto invasor y, al mismo tiempo, generar nuevos espacios para insectos, aves y otros organismos.
Las estructuras fueron diseñadas como pequeñas comunidades vegetales capaces de establecerse en lugares donde la vegetación autóctona había perdido terreno. El objetivo no era solamente sumar plantas, sino generar las condiciones necesarias para que el ecosistema pudiera comenzar a recuperarse.
Restauración de humedales con plantas nativas
El uso de un helicóptero respondió a una dificultad concreta: varios sectores del humedal eran de difícil acceso. En lugar de utilizar maquinaria pesada para desplazarse por el terreno, los investigadores pudieron colocar las islas directamente sobre el agua y distribuirlas rápidamente en diferentes puntos.
El sistema también permitió reducir la intervención física sobre el humedal. Las estructuras podían ser ubicadas desde el aire sin necesidad de abrir caminos o ingresar con vehículos a zonas sensibles.
La expectativa de los investigadores es que las pequeñas comunidades vegetales crezcan y se reproduzcan hasta convertirse en nuevos puntos de recuperación. Con el tiempo, estas islas podrían favorecer la expansión de especies nativas y contribuir a recuperar parte de la complejidad perdida del ecosistema.
El proyecto, conocido oficialmente como Oxbow Pallet Project, se encuentra en 2026 en una etapa clave de monitoreo a mediano plazo. Los investigadores buscan determinar si las estructuras cumplen con su función y si las plantas logran consolidarse en el humedal.
Pero el éxito de la iniciativa no se mide únicamente por la supervivencia de las plantas.
El objetivo es recuperar el hábitat para aves, insectos y salmones
Los investigadores también monitorean indicadores de “complejidad del hábitat”, con especial atención al regreso de insectos, anfibios y aves que puedan utilizar las pequeñas islas como refugio.
La recuperación de estos organismos permitiría evaluar si las estructuras están generando nuevas condiciones para que diferentes especies vuelvan a ocupar el humedal.
Sin embargo, existe un objetivo todavía más amplio detrás del proyecto: eliminar el pasto invasor para recuperar los canales de agua estancada y permitir que el salmón juvenil vuelva a utilizar el humedal como zona de alimentación y crecimiento antes de migrar hacia el océano.
El experimento busca demostrar que la restauración ecológica no siempre requiere grandes obras. En este caso, 90 pequeñas islas con plantas nativas fueron distribuidas desde un helicóptero con la expectativa de que, con el tiempo, puedan convertirse en nuevos puntos de recuperación para todo un ecosistema.
El resultado definitivo todavía está en evaluación, pero la experiencia plantea una alternativa poco convencional para intervenir en humedales donde el acceso terrestre resulta complejo y donde las especies invasoras ya modificaron buena parte del equilibrio natural.