La Ciudad lanza licitación clave para auditar sus metas de descarbonización

La Ciudad de Buenos Aires se ha consolidado en los últimos años como un referente regional en la lucha contra el calentamiento global. 

La Ciudad de Buenos Aires consolida su liderazgo climático con un soporte técnico clave que articula datos, monitoreo y coordinación entre áreas para cumplir las metas del Plan de Acción Climática 2050

Sin embargo, detrás de la red de ciclovías y la gestión de residuos, existe un engranaje técnico menos visible pero fundamental: el servicio de asistencia a la gestión del Gabinete de Cambio Climático.

Este soporte, lejos de ser una simple capa administrativa, funciona como el centro logístico y de datos que permite que las metas del Plan de Acción Climática (PAC) 2050 se traduzcan en proyectos ejecutables y medibles.

El Gabinete de Cambio Climático tiene una misión compleja como es la de lograr que todas las áreas de gobierno (desde Transporte y Desarrollo Urbano hasta Salud y Hacienda), hablen el mismo idioma ambiental.

El servicio de asistencia técnica actúa como el «pegamento» de esta estructura, teniendo en cuenta que, por ejemplo, monitorea que cada Ministerio cumpla con los indicadores de reducción de emisiones de carbono (CO_2).

También elabora análisis de factibilidad técnica para proyectos de mitigación y adaptación y centraliza la información recolectada por sensores y reportes para alimentar el Inventario de Gases de Efecto Invernadero de la Ciudad.

Compromiso financiero y legal

Para los especialistas en administración pública, la tercerización o el refuerzo de estos servicios de asistencia responde a una necesidad de agilidad. 

El cambio climático no espera los tiempos burocráticos tradicionales, y la Ciudad requiere perfiles altamente especializados (ingenieros ambientales, analistas de datos, expertos en finanzas verdes) que muchas veces operan bajo esquemas de consultoría estratégica.

Este servicio funciona como eje operativo del Gabinete de Cambio Climático, asegurando indicadores, financiamiento internacional y gestión de riesgos ante eventos extremos

Desde el gobierno porteño se explica que la gestión climática ya no es una cuestión de buena voluntad, sino que se ha convertido en un compromiso financiero y legal. 

Advierten que, sin un soporte técnico que valide los avances, la Ciudad perdería acceso a créditos internacionales de organismos como el BID o el Banco Mundial.

Para las autoridades porteñas, este proceso se basa en tres ejes del soporte operativo:

  • 1)Gobernanza: coordinación de las reuniones de gabinete y flujo de información entre secretarías.
  • 2)Reporte Internacional: preparación de documentos para redes globales como C40, donde Buenos Aires mantiene un rol de liderazgo.
  • 3)Participación Ciudadana: gestión de los espacios de consulta donde organizaciones de la sociedad civil y el sector privado validan las políticas climáticas.

Unidad “verde”

Pero además, uno de los puntos donde este servicio de asistencia cobra mayor relevancia es en la gestión de riesgos. 

Ante eventos climáticos extremos, como inundaciones o olas de calor, la asistencia técnica permite modelar escenarios futuros para que la obra pública (como los conductos del Arroyo Vega o los reservorios de agua) se diseñe con criterios de adaptación climática.

El objetivo final al que apuesta la administración que lidera Jorge Macri es que su «gabinete verde» sea algo más que una mesa de diálogo y se transforme en una unidad de gestión de alto rendimiento capaz de posicionar a la capital argentina a la vanguardia de la economía baja en carbono. 

Teniendo en cuenta este escenario, la Ciudad acaba de lanzar una importante licitación para la contratación de un servicio de asistencia técnica para su Gabinete de Cambio Climático.

En este marco, el gobierno porteño lanzó una licitación por $66 millones para fortalecer esta estructura técnica y garantizar la ejecución efectiva de su agenda de descarbonización y resiliencia urbana

La idea es fortalecer la operatividad del equipo interministerial que lidera la agenda verde como paso clave para dar continuidad a sus compromisos ambientales internacionales. 

La iniciativa, que tramita bajo la Contratación Directa Nº 9611-0282-CDI26, cuenta con un presupuesto oficial estimado de $66 millones.

La meta central es dotar a la Subsecretaría de Ambiente de una estructura de soporte técnico capaz de coordinar la ambiciosa agenda de descarbonización y resiliencia urbana que la Ciudad proyecta hacia 2050.

Fondos para metas ambientales

En los considerandos de la medida, se recuerda que el Gabinete de Cambio Climático, creado por la Ley Nº 3.871, no solo requiere voluntad política, sino un soporte administrativo y técnico de alta complejidad para que los proyectos transversales entre ministerios no pierdan tracción.

Según el pliego de especificaciones técnicas, el servicio adjudicado deberá cumplir con funciones críticas como la redacción del reglamento de funcionamiento interno y coordinación de las 

Deberá también estar preparado para organizar mesas técnicas y asistencia en la actualización de los planes sectoriales y el seguimiento del Plan de Acción Climática (PAC).

El servicio incluye el análisis de posibles fuentes de financiamiento interno y externo para los proyectos prioritarios. 

Este punto es vital para la Ciudad, que busca captar fondos de organismos multilaterales condicionados al cumplimiento de metas ambientales.

A diferencia de otras consultorías masivas, el pliego hace hincapié en la necesidad de profesionales de nivel senior. 

La modalidad de trabajo estipulada es bajo gerenciamiento de proyectos, con una dedicación part-time “que permita articular acciones con la autoridad de aplicación sin sobrecargar la planta permanente del Estado”.

La contratación abarca desde la planificación estratégica y la gestión de riesgos hasta el control documental, asegurando que cada medida adoptada tenga el respaldo técnico necesario ante redes globales como el C40.

La aceleración de este proceso de asistencia técnica se da en un año donde la agenda climática local ha ganado peso tras los fenómenos meteorológicos extremos que afectaron al área metropolitana.

El contrato cubrirá las acciones necesarias para el relanzamiento y la coordinación técnica del Gabinete para el ciclo 2026.

La agenda climática

En concreto, las acciones y funciones requeridas para la Gestión del Gabinete de Cambio Climático para las que se requiere su asistencia durante la vigencia del contrato son: 

  • 1. Asistir en la redacción de un reglamento para el funcionamiento interno del Gabinete de Cambio Climático.
  • 2. Colaborar en el seguimiento e implementación de los proyectos prioritarios generados a partir del trabajo en las Mesas Técnicas del Gabinete de Cambio Climático y validados por este.
  • 3. Analizar posibles fuentes de financiamiento, tanto externas como internas, para llevar adelante los proyectos prioritarios producto del trabajo del Gabinete de Cambio Climático y sus Mesas Técnicas.
  • 4. Articular las medidas necesarias para el correcto funcionamiento del Gabinete de Cambio Climático.
  • 5. Proponer las gestiones necesarias para la participación de los actores del Gabinete de Cambio Climático.
  • 6. Asistir en la promoción de los procesos participativos y de sinergia entre las diferentes áreas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 7. Asistir en la articulación entre el gobierno porteño y todos aquellos grupos, organizaciones y personas relevantes en materia de cambio climático.
  • 7. Colaborar en el desarrollo de políticas y medidas sectoriales a nivel ministerial, para la mitigación en sectores estratégicos, y para la adaptación en sectores vulnerables a los impactos del cambio climático.
  • 8. Asistir en el seguimiento y actualización de los planes, políticas y medidas sectoriales y transversales en cambio climático.

Reglas estables

En los considerandos de la norma se explica que el objeto de la licitación es el de “establecer las acciones, instrumentos y estrategias adecuadas de adaptación y mitigación al Cambio Climático en la Ciudad de Buenos Aires, para reducir la vulnerabilidad humana y de los sistemas naturales, protegerlos de sus efectos adversos y aprovechar sus beneficios”.

Con esta movida, el gobierno porteño busca profesionalizar aún más el «brazo ejecutor» de sus políticas sustentables, en un intento por demostrar que la lucha contra el cambio climático es, ante todo, una cuestión de gestión eficiente de recursos y datos.

Para el sector privado, este movimiento es una señal de estabilidad en las reglas de juego ambientales. 

Las empresas que operan en la Ciudad, desde constructoras hasta logísticas, observan con atención estas contrataciones, ya que del correcto funcionamiento del Gabinete dependen futuras regulaciones sobre huella de carbono, eficiencia energética y gestión de residuos industriales.

Andrés Sanguinetti: Periodista especializado en negocios