La biodiversidad enfrenta un deterioro global cada vez más difícil de revertir

Parque eólico con múltiples aerogeneradores distribuidos en un llano, con colinas y montañas verdes al fondo bajo un cielo despejado. Crédito: WWF

El deterioro de la biodiversidad ya es global y el cambio climático profundiza una crisis que también está marcada por la pérdida y degradación de los hábitats, la sobreexplotación y la contaminación.

Así lo advierte el Informe Planeta Vivo 2026 de WWF, que registró una caída del 73% en el tamaño promedio de las poblaciones de fauna silvestre monitoreadas entre 1970 y 2022. Al mismo tiempo, el estudio señala que la recuperación es posible si se transforman los sistemas energético, alimentario y financiero.

La biodiversidad enfrenta un deterioro global cada vez más difícil de revertir. Crédito: WWF

El mayor descenso corresponde a los ecosistemas de agua dulce, con una disminución que se ubica en un rango de entre 90% y 77%, por eso la UE lanzó una alianza. Le siguen los ecosistemas terrestres, con caídas de entre 78% y 57%, y los marinos, con descensos de entre 69% y 45%.

La pérdida y degradación de los hábitats aparece como la amenaza mencionada con mayor frecuencia para las poblaciones monitoreadas. Le siguen la sobreexplotación, el cambio climático, la contaminación, las especies invasoras y las enfermedades.

Estas presiones, según el informe, están relacionadas con problemas más amplios de los sistemas alimentario, energético y financiero, que impulsan buena parte de la pérdida de naturaleza.

Por qué la mitad de las poblaciones son estables o aumentan

Aunque la tendencia general del Índice Planeta Vivo (LPR, por sus siglas en inglés) es negativa, el informe también encuentra señales que muestran que la recuperación es posible. La mitad de las poblaciones incluidas son estables o están aumentando.

Entre los casos destacados aparecen la recuperación de poblaciones de tortuga verde, atún rojo, tigres y elefantes del sur de África. Para WWF, estos ejemplos muestran que las intervenciones de conservación específicas pueden producir resultados concretos.

El informe también encuentra señales que muestran que la recuperación es posible. Crédito: WWF

La directora general de WWF Internacional, Kirsten Schuijt, sostuvo: «La biodiversidad continúa degradándose a un ritmo alarmante. Sin embargo, en medio de estos fuertes descensos, hay motivos para la esperanza. El Informe Planeta Vivo 2026 destaca evidencias de que muchas poblaciones de especies son estables o se están recuperando, junto con historias inspiradoras que demuestran que la naturaleza puede recuperarse y que el cambio es posible. La recuperación de poblaciones de especies como los tigres, el atún rojo y las tortugas verdes muestra lo que pueden lograr años de esfuerzos colectivos y sostenidos de conservación.

«Para continuar y ampliar estos éxitos de conservación, es necesario transformar las industrias y los sistemas que impulsan la pérdida de naturaleza. Ya se están produciendo avances. No en todas partes, ni todavía a la escala necesaria, pero sí lo suficiente para demostrar que el cambio es posible. Es hora de acelerar la escala de esos cambios sistémicos que ya están en marcha y trabajar juntos en armonía con la naturaleza para construir un mundo más sostenible, equitativo y resiliente. Juntos podemos restaurar nuestro planeta vivo.»

Qué pasa en Argentina con la biodiversidad

El informe también fue analizado desde una perspectiva local por Fundación Vida Silvestre Argentina, organización que representa a WWF en el país.

Sebastián Fermani, director de conservación de la entidad, señaló: “El Informe Planeta Vivo 2026 deja un mensaje claro: la biodiversidad sigue en declive, pero aún estamos a tiempo de revertir la tendencia. En Argentina persisten desafíos como la pérdida de bosques nativos, conversión de numerosos ecosistemas como pastizales y la situación de numerosas especies amenazadas. Sin embargo, experiencias como la recuperación del yaguareté (que si bien sigue estando en peligro crítico de extinción en Argentina), existen esfuerzos de conservación en provincias como Misiones que reflejan resultados donde la población creció de unos 40 a cerca de 85 ejemplares, demuestran que cuando hay compromiso, inversión y trabajo coordinado, la naturaleza se puede recuperar”.

El informe advierte, de todos modos, que los esfuerzos de conservación por sí solos no alcanzan para revertir los descensos de biodiversidad. Para WWF, también es necesario modificar los sistemas que generan las principales presiones sobre la naturaleza.

Tres sistemas que pueden ayudar a revertir la situación

El sistema alimentario aparece como la principal causa de pérdida de hábitat; el sistema energético impulsa el cambio climático y el sistema financiero continúa financiando actividades perjudiciales para la naturaleza.

El informe plantea que estos sistemas pueden atravesar “puntos de inflexión positivos”: momentos en los que un sistema cruza un umbral hacia un estado más saludable y el cambio comienza a sostenerse y acelerarse.

En el sector energético, WWF señala que ya se superó un punto de inflexión positivo y que la transición se está acelerando, con la energía solar como la fuente más barata de nueva generación eléctrica en la mayoría de los países. Sin embargo, advierte que el ritmo todavía es insuficiente y que existen grandes diferencias entre países y sectores.

En alimentación y agricultura también hay señales iniciales de avance, vinculadas con formas de producción más favorables para la naturaleza, el consumo sostenible, las dietas saludables y la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos.

El sector financiero, en cambio, se encuentra todavía en una etapa inicial de transformación. Según el informe, necesita dejar de financiar actividades perjudiciales, incorporar los riesgos vinculados con la naturaleza y el clima y cerrar una brecha anual de financiamiento de la biodiversidad estimada en 942.000 millones de dólares.

La oportunidad de actuar antes de 2030

WWF plantea que los próximos meses serán clave para acelerar la implementación de los compromisos asumidos por los países en el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal y el Acuerdo de París.

La COP17 de biodiversidad comenzará el 19 de octubre en Ereván, Armenia. Para alcanzar los objetivos de biodiversidad fijados para 2030, el informe reclama una implementación más rápida, mayor inversión y un liderazgo político más fuerte.

Daudi Sumba, director de Conservación de WWF Internacional, afirmó: «Aunque la ventana para un futuro diferente se está estrechando, sigue abierta. Transformar sistemas complejos a la velocidad y a la escala necesarias no será fácil, pero, activando puntos de inflexión positivos, puede ocurrir más rápido de lo que pensamos. Cuanto antes actuemos, mayores serán los beneficios para las personas y la naturaleza. Tenemos el conocimiento, las herramientas y las vías; lo que importa ahora es nuestra determinación colectiva para actuar juntos y estar a la altura del desafío de situar la naturaleza y el clima en la senda de la recuperación de aquí a 2030.»

Para Fundación Vida Silvestre Argentina, el escenario requiere acelerar las medidas de conservación y, al mismo tiempo, abordar las causas estructurales de la pérdida de biodiversidad.

En ese sentido, Fermani sostuvo: “El Informe Planeta Vivo 2026 es una nueva señal de alerta sobre la magnitud de la crisis de biodiversidad que enfrentamos y evidencia que los esfuerzos realizados hasta ahora no están siendo suficientes para revertir una tendencia que sigue agravándose. Pero también deja un mensaje claro: aún estamos a tiempo de cambiar el rumbo si aceleramos las acciones de conservación y comprendemos que de la salud de la naturaleza dependen nuestro bienestar, nuestra economía y las oportunidades de las generaciones futuras”.

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