El regreso de la ballena sei a las aguas de Comodoro Rivadavia marca un hecho histórico para la fauna del Mar Argentino. Tras casi 100 años sin registros en la zona, este imponente cetáceo volvió a dejarse ver en el Golfo San Jorge, generando un fuerte impacto tanto en la comunidad científica como en el turismo local.
La última aparición documentada data de 1929. Desde entonces, la especie había desaparecido de estas costas, en gran parte por la caza industrial que la llevó a estar en peligro de extinción.
Cómo es la ballena sei y por qué sorprende su regreso
La ballena sei es el tercer cetáceo más grande del mundo, solo por detrás de la ballena azul y el rorcual común. Puede medir hasta 18 metros de largo y pesar más de 20 toneladas, aunque se distingue por su cuerpo estilizado y su gran velocidad en el agua.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los especialistas es su comportamiento reciente: se observaron grupos numerosos nadando cerca de la costa, algo poco habitual para esta especie.
Los registros más impactantes se dieron en Punta Marqués, donde vecinos e investigadores llegaron a ver hasta 70 ejemplares juntos, una postal inédita para la región. Este fenómeno podría explicarse por mejores condiciones ambientales y mayor disponibilidad de alimento.
Avistaje de ballenas: un nuevo atractivo turístico en la Patagonia
El regreso de la ballena sei ya empieza a transformar a Comodoro Rivadavia en un destino emergente para el turismo de naturaleza. La cercanía de los ejemplares a la costa abre la posibilidad de desarrollar excursiones controladas de avistaje, similares a las que se realizan en Península Valdés.
Actualmente, existen salidas náuticas en el Golfo San Jorge que permiten observar fauna marina en su hábitat natural. Los precios de estas excursiones oscilan entre 70.000 y 100.000 pesos por persona, dependiendo del recorrido y la duración.
La temporada de avistaje de la ballena sei se extiende desde mediados de febrero hasta fines de mayo, aunque algunos ejemplares pueden verse desde noviembre.
Qué otras actividades hacer en Comodoro Rivadavia
Además del avistaje de ballenas, la ciudad ofrece múltiples propuestas para disfrutar del mar y la naturaleza patagónica.
Entre las más destacadas:
- Paseos en kayak y stand up paddle (SUP)
- Excursiones costeras en embarcaciones
- Observación de lobos marinos y aves autóctonas
- Travesías guiadas por acantilados y playas
El Golfo San Jorge, con sus aguas relativamente calmas y amplias playas, se consolidó como un punto ideal para el turismo activo.
Qué visitar en la ciudad: historia y miradores únicos
Para quienes prefieren recorrer la ciudad, hay dos paradas obligadas:
- El Museo Nacional del Petróleo, que cuenta la historia del descubrimiento del petróleo en 1907 y su impacto en la identidad local
- El Cerro Chenque, un mirador natural con vistas panorámicas al mar, la ciudad y la estepa patagónica
Desde el Chenque también se puede observar la cercanía con Rada Tilly y la Reserva Natural Punta Marqués, completando una experiencia que combina naturaleza, historia y paisaje.
Un fenómeno que puede cambiar el mapa turístico
El regreso de la ballena sei no solo representa una oportunidad única para la ciencia, sino también una puerta de entrada para el desarrollo turístico sostenible en la región.
Si los avistamientos continúan en el tiempo, Comodoro Rivadavia podría consolidarse como un nuevo polo de observación de fauna marina en la Argentina, sumando valor a la Patagonia y atrayendo visitantes de todo el mundo.