El distrito Vicuña, ubicado en la Cordillera de los Andes entre San Juan y Chile, vuelve a posicionar a Argentina en el mapa global del cobre tras resultados sin precedentes en el proyecto Lunahuasi.
En el cierre de marzo, la compañía NGEx reportó una intercepción de 300 metros con una ley promedio de 4,08% de cobre, con picos que alcanzaron hasta el 18,9%, cifras que superan ampliamente el estándar mundial de entre 0,4% y 1%.
Un descubrimiento con leyes “extraordinarias”
Este hallazgo convierte al yacimiento en una suerte de “Vaca Muerta del cobre”, en una zona donde también avanzan proyectos clave como Filo del Sol y Josemaría, que forman parte del desarrollo Vicuña, actualmente el mayor emprendimiento minero en construcción en el país.
Aunque Lunahuasi se encuentra en una etapa temprana -apenas en su cuarta campaña de exploración desde su descubrimiento en 2023-, ya muestra características atípicas por la magnitud de sus resultados. En la temporada 2024/2025 se perforaron 12.000 metros, mientras que para la actual campaña se planificaron 25.000, cifra que fue ampliada a 30.000 metros tras los resultados récord.
Inversiones millonarias y carrera contra el tiempo
El entusiasmo de los inversores llevó a acelerar los trabajos en una zona de difícil acceso, ubicada a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde las tareas solo pueden realizarse durante algunos meses al año por las condiciones climáticas extremas. Cada metro de perforación, mediante el sistema de diamantina, tiene un costo de entre 100 y 200 dólares, lo que eleva significativamente la inversión total.
Además, la empresa solicitó autorización para construir un túnel que permita continuar la exploración desde el interior de la montaña, en un terreno de alta complejidad geográfica. Estos esfuerzos buscan avanzar rápidamente hacia un cálculo de recursos, el primer paso clave para determinar el potencial económico del yacimiento.
El objetivo de NGEx es contar con un informe económico preliminar antes de 2027, con la intención de ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
De lograrlo, Lunahuasi podría transformarse en una nueva mina de cobre, oro y plata en tiempo récord, consolidando a Argentina como un actor estratégico en la transición global hacia energías más limpias.
Fuente: con información de iProfesional