El EVALI (lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo) continúa representando un desafío crítico para la neumología. La enfermedad se manifiesta con tos, fiebre, dificultad para respirar y dolores torácicos, acompañados en ocasiones por síntomas gastrointestinales como náuseas o vómitos. Esta presentación clínica provoca que frecuentemente se la confunda con cuadros virales o gripe común, lo que retrasa el tratamiento oportuno.
Al no existir un análisis confirmatorio específico, los profesionales de la salud recurren a tomografías y radiografías de tórax —que revelan un daño pulmonar difuso— y a la confirmación de haber vapeado dentro de los 90 días previos al inicio de los síntomas para descartar otras causas.
El peligro del acetato de vitamina E y los insumos no regulados
Las investigaciones epidemiológicas cobraron fuerza en 2019, cuando los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos identificaron un responsable directo en la mayoría de las hospitalizaciones: el acetato de vitamina E.
Este compuesto sintético se utiliza comúnmente como espesante en el mercado informal de líquidos de vapeo (principalmente en cartuchos con THC). Aunque su uso tópico o ingesta es inocuo, al calentarse e inhalarse genera un daño tóxico e inflamatorio severo en el tejido pulmonar. No obstante, las autoridades advierten que los productos con nicotina sin regulación adecuada también están asociados a estos cuadros.
Alerta por secuelas y altas tasas de internación
Pese a que el monitoreo activo disminuyó tras la ola inicial de 2019, estudios recientes demuestran que el EVALI sigue presente y con un cambio en el perfil demográfico, mostrando un aumento progresivo de casos en mujeres jóvenes.
La gravedad de la afección radica en su rápida evolución:
- Hospitalizaciones masivas: Más del 90% de los pacientes diagnosticados requiere internación médica.
- Ingreso a cuidados intensivos: Cerca del 35% de los adultos y casi el 47% de los adolescentes afectados terminan en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) debido a insuficiencia respiratoria aguda.
Especialistas recomiendan evitar el uso de dispositivos de vapeo sin certificación oficial y acudir de inmediato a un centro de salud ante la aparición de dificultad respiratoria tras la manipulación de estos productos.