Especies en peligro crítico de extinción: los animales que podrían desaparecer en los próximos años

La crisis de biodiversidad avanza a un ritmo silencioso pero constante. Según organismos internacionales, el planeta atraviesa una sexta extinción masiva impulsada, principalmente, por la actividad humana. La destrucción de hábitats, el cambio climático, la caza furtiva, la contaminación y el tráfico ilegal de especies empujaron a miles de animales a una situación límite. Dentro de ese escenario, algunas especies ya se encuentran en peligro crítico de extinción, la categoría más grave antes de la desaparición total en estado salvaje.

Estos animales no solo representan un valor ecológico incalculable, sino que cumplen funciones clave en los ecosistemas que habitan. Su pérdida tendría efectos en cadena que impactarían sobre otras especies -incluida la humana- y sobre el equilibrio natural de regiones enteras. Así, cinco casos emblemáticos de animales que podrían desaparecer en los próximos años:

Vaquita marina

La vaquita marina es el cetáceo más amenazado del mundo y, probablemente, el símbolo más extremo de la crisis de conservación actual. Este pequeño marsopa habita exclusivamente en el norte del Golfo de California, en México. Se estima que quedan menos de 10 ejemplares en libertad, una cifra que la coloca al borde de la extinción funcional.

La principal amenaza para la vaquita no es la caza directa, sino las redes de pesca ilegales utilizadas para capturar totoaba, un pez muy valorado en el mercado negro. A pesar de los esfuerzos de protección y de la prohibición de ciertas artes de pesca, la mortalidad accidental sigue siendo alta. Cada año sin medidas efectivas reduce drásticamente sus posibilidades de supervivencia.

Rinoceronte de Java

El rinoceronte de Java es uno de los grandes mamíferos más raros del planeta. Actualmente, solo sobrevive una única población silvestre en el Parque Nacional Ujung Kulon, en Indonesia, con alrededor de 75 individuos. Su extrema concentración geográfica lo vuelve especialmente vulnerable a enfermedades, desastres naturales o eventos climáticos extremos.

Históricamente fue víctima de la caza furtiva por su cuerno, aunque hoy la principal amenaza es la falta de diversidad genética y la pérdida de hábitat. La imposibilidad de establecer una segunda población segura incrementa el riesgo de extinción repentina, incluso sin intervención humana directa.

Tigre de Sumatra

El tigre de Sumatra es la última subespecie de tigre que sobrevive en Indonesia, tras la extinción del tigre de Bali y el de Java. Se estima que quedan menos de 400 ejemplares en estado salvaje. Su declive está estrechamente ligado a la deforestación acelerada de la isla, impulsada por la expansión agrícola, la tala ilegal y el desarrollo de infraestructuras.

Además de la pérdida de hábitat, el conflicto con comunidades humanas y la caza furtiva continúan siendo amenazas constantes. La desaparición del tigre de Sumatra no solo implicaría la pérdida de un depredador tope, sino también un desequilibrio profundo en los ecosistemas forestales que regula.

Gorila del río Cross

El gorila del río Cross es la subespecie de gorila más amenazada del mundo. Habita una región fronteriza entre Nigeria y Camerún, en áreas montañosas y de difícil acceso. Se calcula que quedan menos de 300 individuos, distribuidos en pequeños grupos aislados entre sí.

La fragmentación del hábitat, la caza furtiva y la presión humana redujeron drásticamente su población. Al vivir en comunidades separadas, el intercambio genético es limitado, lo que agrava su vulnerabilidad. A pesar de algunos avances en cooperación transfronteriza para su protección, el futuro del gorila del río Cross sigue siendo incierto.

Axolote

El axolote, uno de los anfibios más singulares del mundo, es endémico de los canales de Xochimilco, en México. Famoso por su capacidad de regenerar extremidades y órganos, pasó de ser abundante a estar en peligro crítico en pocas décadas. En estado salvaje, su población es extremadamente reducida.

La contaminación del agua, la urbanización y la introducción de especies invasoras, como peces que depredan sus huevos, son las principales causas de su declive. Paradójicamente, el axolote es común en laboratorios y acuarios de todo el mundo, pero su supervivencia en su hábitat natural está seriamente comprometida.

La posible desaparición de estas especies no es un fenómeno aislado, sino parte de una crisis ambiental más amplia. Protegerlas implica conservar ecosistemas completos, reducir el impacto humano y reforzar políticas de conservación sostenidas en el tiempo. El destino de estos animales funciona como una advertencia clara: sin acciones concretas y coordinadas, la lista de especies en peligro crítico seguirá creciendo, con consecuencias irreversibles para el planeta.

Miguel Angel Vasquez: Notas científicas sobre la nasa y el espacio.