La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial inició el procedimiento para retirar del mercado el juguete viral Squeezy Dumpling, luego de una denuncia presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), que advirtió sobre la presencia de benceno en concentraciones superiores a los límites permitidos por la normativa vigente.
La medida se conoce en la antesala del Día del Niño, que este año se celebrará el 16 de agosto, y apunta a evitar la comercialización de un producto altamente popular por su presencia en redes sociales y que, según las autoridades, representa un riesgo para la salud de los consumidores, especialmente de los niños.
De acuerdo con un comunicado oficial difundido por el Gobierno nacional, el procedimiento se puso en marcha tras la denuncia realizada por la CAIJ, que además señaló que el juguete presenta diversas irregularidades vinculadas al cumplimiento de las normas de seguridad exigidas para su comercialización en la Argentina.
Qué juguete retirarán del mercado
El producto involucrado es el Squeezy Dumpling, también conocido como Squishy, un juguete sensorial y antiestrés con forma de empanada asiática que se comercializa dentro de una pequeña vaporera de plástico.
Fabricado con un polímero flexible, el juguete está diseñado para ser apretado repetidamente y ganó popularidad entre niños y adolescentes, tanto en comercios físicos como en plataformas de venta online.
Según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, este producto contiene benceno, una sustancia química cuya presencia fue detectada en niveles que superan los máximos admitidos por las regulaciones de seguridad.
La entidad presentó la denuncia ante la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, solicitando el retiro inmediato del juguete de todo el territorio nacional.
Desde la cámara indicaron además que el producto se encuentra disponible en numerosos comercios del barrio porteño de Once y también se comercializa en distintos puntos del país mediante tiendas físicas y plataformas digitales.
El presidente de la entidad, Matías Furió, explicó a Economía Sustentable que “el Observatorio de la CAIJ monitorea de forma sistemática las alertas de organismos internacionales de seguridad de productos y a partir de allí se detectó la alerta sobre Squeezy Dumplings, emitida por el Reino Unido, que había derivado en el retiro del producto y en el decomiso de más de mil unidades allí.
“A partir de eso, hicimos un relevamiento propio del mercado argentino y confirmamos que había unidades circulando, tanto en plataformas de e-commerce como en comercios físicos. Con esa evidencia, presentamos la denuncia correspondiente ante la Subsecretaría de Defensa al Consumidor y Lealtad Comercial de la Nación”, destacó Furió.
Por qué el Squeezy Dumpling representa un riesgo
En el comunicado oficial,al que accedió Economía Sustentable, la Subsecretaría explicó que el juguete presenta un “grave riesgo químico” debido a la presencia de benceno en concentraciones superiores a los límites legales permitidos.
El organismo precisó que esta sustancia puede ingresar al organismo por inhalación o mediante el contacto directo con la piel, incluso cuando el juguete no es ingerido.
El titular de la CAIJ sostuvo que el benceno es una sustancia clasificada como cancerígena y advirtió que puede absorberse a través de la piel durante la manipulación habitual del producto.
“El benceno está clasificado como cancerígeno para humanos —Grupo 1 según la IARC, dependiente de la Organización Mundial de la Salud— y su asociación más documentada es con la leucemia mieloide aguda”, detalló Furió.
Además, alertó que “a eso se suman efectos agudos: irritación de piel, ojos y vías respiratorias, y síntomas como mareos o náuseas ante exposición más intensa”.
“La evidencia que sustenta nuestra denuncia es la propia alerta del organismo británico OPSS, que midió una concentración de benceno en la capa exterior del producto muy por encima del límite legal permitido allá, y que motivó tanto una orden de cese de ventas como el recall desde usuarios finales”, sostuvo.
Además del riesgo químico, las autoridades señalaron que el juguete incumple otros requisitos obligatorios para su comercialización en el país.
Entre las irregularidades detectadas figuran la ausencia del Marcado de Conformidad, la falta de identificación del importador responsable y la inexistencia de advertencias de seguridad redactadas en castellano.
Según informó el Gobierno, estas deficiencias también fueron consideradas al momento de iniciar el procedimiento para retirar el producto del mercado.
El Gobierno inició el retiro del juguete
La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial informó que ya trabaja en el procedimiento administrativo para retirar el Squeezy Dumpling de la comercialización.
Al mismo tiempo, notificó a las autoridades provinciales para que lleven adelante las tareas de fiscalización correspondientes en los distintos distritos. De acuerdo con el comunicado oficial, el objetivo de estas acciones es resguardar la salud de los consumidores y evitar que el producto continúe disponible para la venta.
Las actuaciones comenzaron luego de recibir la denuncia presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. El presidente de la entidad, confirmó además que mantuvo una conversación con el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, quien le informó que el Gobierno ya inició las actuaciones administrativas y que se desarrollan operativos de control en distintos puntos del país.
La denuncia formal presentada por la CAIJ implica ahora que las autoridades nacionales deberán avanzar con las medidas previstas para concretar el retiro del producto y verificar el cumplimiento de la normativa vigente.
Qué antecedentes internacionales tiene el caso
La denuncia presentada en la Argentina se apoya en antecedentes registrados en otros países. Según explicó la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, el caso toma como referencia las alertas emitidas por Safety Gate, el sistema europeo de vigilancia de productos no alimentarios peligrosos, y por la Office for Product Safety and Standards (OPSS) del Reino Unido.
La entidad indicó que esos criterios de seguridad son equivalentes a los aplicados en la Argentina y también coinciden con los utilizados por otros organismos internacionales de referencia.
En el Reino Unido, el Squeezy Dumpling ya fue retirado del mercado después de que las autoridades detectaran una concentración de 20 miligramos de benceno por kilogramo, cuando el límite permitido por la normativa es de 5 miligramos por kilogramo.
Ese resultado motivó la adopción de medidas para impedir su comercialización en ese país.
La CAIJ utilizó esos antecedentes como fundamento para solicitar que se adoptaran medidas similares en la Argentina.
Qué deben verificar los consumidores antes de comprar un juguete
En el marco de la denuncia, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete recordó cuáles son los elementos que deben figurar en el envase de un juguete para cumplir con la normativa nacional.
Según explicó Matías Furió, los consumidores deben comprobar que el producto incluya los datos del importador responsable, como el nombre o razón social y el CUIT correspondiente. También debe incorporar todas las advertencias de seguridad redactadas en idioma castellano.
Otro requisito obligatorio es la presencia del Marcado de Conformidad, identificado mediante un código QR acompañado por las siglas AR y dos tildes, que certifica el cumplimiento de los requisitos establecidos para este tipo de productos.
“Recomendamos fijarse en tres elementos concretos, que son obligatorios por normativa argentina: primero, el marcado de conformidad —un código QR que incluye las siglas ‘AR’ y dos tildes—, que certifica que el producto pasó los controles de seguridad correspondientes. Segundo, los datos del importador responsable en el país: razón social, CUIT y domicilio en Argentina. Y tercero, que las leyendas de advertencia —edad recomendada, riesgos, cuidados— estén en castellano”, remarcó.
Además, Furió enfatizó que “si al producto le falta alguno de estos tres elementos, es una señal de alerta clara, y la recomendación general es priorizar la compra en jugueterías reconocidas, con trazabilidad real sobre lo que venden, por sobre ferias o perfiles de redes sociales sin ningún respaldo. Además, en https://observatorio.caij.org.ar/cualquier familia puede consultar los productos ya detectados como no conformes”.
La ausencia de cualquiera de esos elementos constituye un incumplimiento de la normativa y dificulta la identificación del responsable en caso de que se produzca un incidente relacionado con el uso del juguete.
Qué hacer con el juguete
Ante esta situación, desde Comercio difundieron una serie de recomendaciones dirigidas a quienes tengan el juguete en sus hogares:
- Colocar el Squeezy Dumpling en una bolsa sin rotura, cerrarla e identificarla antes de desecharla.
- Lavarse bien las manos con agua y jabón después de manipularlo.
Estas indicaciones buscan evitar el contacto directo con la sustancia peligrosa y asegurar un descarte seguro para el entorno familiar y el ambiente.
Qué es el benceno y cuáles son sus efectos
El benceno es una sustancia química utilizada en distintos procesos industriales y también está presente en el petróleo crudo, los combustibles y el humo del tabaco.
De acuerdo con la información difundida por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete y el comunicado oficial del Gobierno, el contacto con esta sustancia puede producir irritación en la piel, los ojos y las vías respiratorias, ya sea por inhalación o por contacto directo. Las autoridades también señalaron que la exposición prolongada al benceno se encuentra asociada con daños en la médula ósea y con un mayor riesgo de desarrollar determinadas enfermedades hematológicas, entre ellas la leucemia.
Por ese motivo, tanto la denuncia presentada por la CAIJ como las actuaciones iniciadas por la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial tienen como eje la presencia de esta sustancia en concentraciones superiores a los límites permitidos y el incumplimiento de las condiciones de seguridad exigidas para la comercialización del producto en la Argentina.
El benceno está clasificado como cancerígena para los seres humanos por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La exposición puede producir efectos diferentes según la cantidad, la duración del contacto y la vía de ingreso al organismo (inhalación, contacto con la piel o ingestión).
El médico toxicólogo Diego Almirón explicó por qué la detección de benceno es una señal de alerta porque “es una sustancia extremadamente tóxica”.
“Es un hidrocarburo aromático que no debe estar presente en juguetes y muchas veces aparece porque se utiliza para la producción de plásticos y gomas”, señaló Almirón en diálogo con Economía Sustentable.
Efectos a corto plazo
Una exposición breve a concentraciones elevadas de benceno puede provocar:
- Mareos.
- Dolor de cabeza.
- Somnolencia.
- Náuseas y vómitos.
- Irritación de los ojos, la piel y las vías respiratorias.
- Confusión o pérdida del conocimiento en casos de exposición muy alta.
Efectos por contacto con la piel
Cuando el benceno entra en contacto directo con la piel puede causar:
- Irritación.
- Enrojecimiento.
- Sequedad o dermatitis tras exposiciones repetidas.
Además, parte de la sustancia puede absorberse a través de la piel y pasar al torrente sanguíneo.
Efectos a largo plazo
Almirón alertó que “la exposición a muy largo plazo puede llevar a distintos tipos de cáncer”, por lo que la presencia de benceno en juguetes infantiles está estrictamente limitada tanto por la legislación argentina como por los estándares internacionales. Entre los principales riesgos se encuentran:
- Daño en la médula ósea, donde se producen las células de la sangre.
- Disminución de glóbulos rojos (anemia).
- Reducción de glóbulos blancos, lo que aumenta el riesgo de infecciones.
- Disminución de plaquetas, con mayor facilidad para sufrir hemorragias.
- Alteraciones del sistema inmunológico.
Riesgo de cáncer
La evidencia científica muestra que la exposición prolongada al benceno aumenta el riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer de la sangre, especialmente:
- Leucemia mieloide aguda (LMA), la enfermedad con la asociación más demostrada.
- Otros trastornos hematológicos y algunos síndromes mielodisplásicos.
Por qué preocupa en un juguete
En el caso de un juguete, la preocupación radica en que los niños pueden manipularlo durante períodos prolongados y de forma repetida. Si el producto libera benceno, la exposición puede producirse por inhalación de vapores o por contacto continuo con la piel, incluso sin que el niño se lleve el juguete a la boca.
Por ese motivo, las normas de seguridad establecen límites muy bajos para la presencia de esta sustancia en productos destinados al público infantil y las autoridades suelen ordenar el retiro del mercado cuando esos límites son superados.
“Este no es un caso aislado. Solo en lo que va del año venimos denunciando y publicando en el Observatorio casos de muy distinta naturaleza: juguetes con ftalatos muy por encima del límite permitido, productos con acceso a pilas botón sin el cierre de seguridad correspondiente -con riesgo de ingestión-, y hasta presencia de asbesto en componentes plásticos de algunos productos importados. Lo que tienen en común todos estos casos es que se trata, en su enorme mayoría, de productos sin marca, sin certificación y sin ningún tipo de trazabilidad”, alertó Furió a Economía Sustentable.
Mientras avanzan las tareas de fiscalización y el procedimiento administrativo correspondiente, las autoridades nacionales buscan retirar el Squeezy Dumpling del mercado y evitar que continúe ofreciéndose en comercios físicos y plataformas digitales de todo el país.