“Duendes rojos”: el fenómeno atmosférico que solo puede captar la NASA y expertos

Lo que suele llamarse popularmente “duendes rojos” en el cielo es, en realidad, un fenómeno atmosférico bien documentado por la ciencia. Se trata de los sprites rojos, una clase de Evento Luminoso Transitorio (TLE) que se manifiesta en la mesósfera terrestre, a unos 50 a 85 kilómetros de altura, justo por encima de tormentas eléctricas particularmente intensas.

“Duendes rojos”: el fenómeno atmosférico que solo puede captar la NASA y expertos

Qué son los duendes rojos y por qué aparecen sobre las tormentas

Estos destellos son extremadamente breves -apenas duran milisegundos- y aparecen luego de descargas eléctricas muy potentes. A simple vista adoptan tonalidades rojo carmesí y formas caprichosas que recuerdan columnas, tentáculos o incluso medusas luminosas, resultado de la excitación del nitrógeno en las capas altas de la atmósfera.

Según explican la NASA y especialistas en fenómenos atmosféricos, los sprites no se comportan como los rayos convencionales, que descienden hacia la superficie. Por el contrario, son descargas que se proyectan hacia arriba desde las nubes de tormenta, una característica que los vuelve especialmente difíciles de detectar desde el suelo.

Un fenómeno fugaz que desafía la observación y la fotografía

Su extrema fugacidad y la gran altitud a la que ocurren hacen que fotografiarlos sea un verdadero desafío. Para lograrlo, se requieren tormentas con fuerte actividad eléctrica en el horizonte, cielos nocturnos oscuros y libres de contaminación lumínica, cámaras capaces de realizar largas exposiciones y lentes gran angulares. 

Es un fenómeno eléctrico fugaz en la alta atmosférica asociado a tormentas eléctricas

A eso se suma un factor clave: la paciencia y la sincronización, ya que los sprites aparecen de manera impredecible y duran apenas una fracción de segundo.

Con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre estos eventos, la NASA impulsa iniciativas de ciencia ciudadana como Spritacular, que invita a aficionados de todo el mundo a compartir sus capturas y contribuir a la construcción de bases de datos científicas.

Aunque resultan prácticamente invisibles para el ojo humano por su rapidez y ubicación, los sprites fueron registrados tanto desde la Estación Espacial Internacional como por fotógrafos en tierra en distintos puntos del planeta. Prueban así que, con la técnica adecuada, estos esquivos “duendes rojos” pueden convertirse en una ventana fascinante a la actividad eléctrica de nuestra atmósfera.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.