La situación ambiental y sanitaria en Los Corralitos sumó un nuevo capítulo que agrava el escenario para Aysam y sus principales autoridades. Un estudio bacteriológico realizado por la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), a pedido de vecinos de la zona, detectó contaminación en distintas muestras de agua utilizadas para consumo doméstico y riego, encendiendo alarmas por posibles riesgos para la salud pública.
Los resultados del informe fueron presentados este jueves ante el Polo Judicial Penal por un grupo de siete vecinos y se incorporaron a la causa judicial que investiga los desbordes cloacales ilegales ocurridos en la zona. Según trascendió, varias muestras fueron catalogadas como “no aptas para el consumo humano” debido a la presencia de bacterias vinculadas a contaminación fecal.
El contexto es especialmente delicado para Humberto Mingorance, titular de Aysam, ya que hace pocos días la fiscalía impulsó pedidos de imputación contra directivos del organismo por el derrame no autorizado de líquidos cloacales.
Detectan Escherichia coli en agua para consumo y crece la preocupación vecinal
El laboratorio de la UNCuyo realizó ocho muestras durante los primeros días de mayo en distintos puntos de Los Corralitos. En la mayoría de los casos se detectaron niveles preocupantes de contaminación y, en algunos sitios, el escenario fue considerado alarmante.
Uno de los resultados más graves surgió de una perforación de aproximadamente 30 metros utilizada para consumo doméstico. Allí se detectó presencia de Escherichia coli, bacteria asociada a contaminación con materia fecal y capaz de provocar diarreas severas, gastroenteritis e incluso complicaciones como síndrome urémico hemolítico.
Otra muestra tomada en el grifo de una vivienda también fue declarada “no apta para consumo” tras detectar bacterias potencialmente peligrosas para personas inmunodeprimidas. Los vecinos sospechan que las filtraciones podrían haberse extendido a distintos sectores de la red de agua.
Las áreas más afectadas fueron aquellas vinculadas directamente a los efluentes cloacales y canales de riego contaminados por los derrames.
“Hay una hijuela de riego, donde se están regando fincas con hortalizas, en la que también la muestra dio que tiene Escherichia coli”, detalló Marcos Neirotti, vecino de la zona y vicepresidente de la fundación Fiscalía Ciudadana.
El temor crece entre los habitantes, que describen el panorama como “desesperante”. Frente a la desconfianza sobre la calidad del agua, muchas familias recurren a un pozo ubicado en Severo del Castillo y Adrogué para abastecerse.
“Ahí hace años que la gente siempre se reúne para juntar agua. Eso ha dado que es apta para consumo”, explicó una vecina durante la presentación del informe.
De las ocho muestras analizadas, solamente tres fueron consideradas aptas para consumo humano.
La Justicia avanza y Aysam enfrenta posibles imputaciones
El informe presentado por los vecinos se incorporó formalmente al expediente iniciado contra Aysam en 2024. La investigación judicial ya había dado un paso importante cuando el fiscal de instrucción Gabriel Blanco impulsó pedidos de imputación contra directivos de la empresa estatal.
Posteriormente, el fiscal jefe Sebastián Capizzi consideró que “resulta viable la propuesta de imputación formal” al entender que existen “elementos de convicción bastantes para fundar una imputación penal”.
Además de Humberto Mingorance, el pedido de imputación alcanza a Juan Pablo Eraso, vicepresidente de Aysam; los directores Carlos Reta y Daniel Canone; Darío Hernández, gerente general; y Carlos Sifuente, gerente de Operaciones del Gran Mendoza.
Ahora será el fiscal Gustavo Pirrello quien deberá definir si habilita formalmente el avance de las imputaciones en una causa que se originó tras denuncias del Departamento General de Irrigación por contaminación en canales de riego y vuelcos cloacales no autorizados.
Fuente: con información de MDZ