Las principales oportunidades de desarrollo de las provincias del Norte Grande argentino están ligadas a la economía verde y a la transición económica, ambiental y digital. Así lo indica el Índice del Inversor Verde 2025, una nueva herramienta que evalúa comparativamente dónde es más fácil, seguro y sostenible invertir en esa región del país.
El índice forma parte de Inversor Verde, una plataforma de inteligencia territorial orientada a facilitar inversiones sostenibles en las diez provincias del Norte Grande. El proyecto es impulsado por un equipo multidisciplinario de científicos que trabajan en la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín (EPyG-UNSAM), bajo la dirección del becario postdoctoral del CONICET para temas estratégicos Luis Kamaraneff, y cuenta con el apoyo del programa Impacto Verde, coordinado por la Fundación Avina y financiado por la Unión Europea.
“El Inversor Verde surge a partir de una necesidad concreta: la escasez de información confiable sobre el clima de negocios en las provincias del Norte Grande, una región que se caracteriza por fuertes asimetrías y un menor nivel de desarrollo relativo en comparación con otras provincias del país. Sin embargo, esas limitaciones conviven con una oportunidad estratégica: el Norte Grande es un territorio clave para el desarrollo productivo y la transición verde de la Argentina”, afirma Kamaraneff.
Un índice pionero para medir el clima de inversión verde
El Índice del Inversor Verde es la primera medición comparativa subnacional que evalúa la facilidad, seguridad y sostenibilidad para invertir en las provincias del Norte Grande. Se construye a partir de 35 indicadores, organizados en nueve pilares y tres dimensiones —Facilidad, Seguridad y Sostenibilidad—, que tienen pesos prácticamente equivalentes en el resultado final.
Cada indicador se mide en una escala común de 0 a 1 e incluye variables como infraestructura, conectividad digital, presión fiscal en sectores estratégicos, calidad institucional y potencial de recursos naturales. La primera edición, correspondiente a 2025, se elaboró a partir de fuentes secundarias de acceso público y abierto, como bases de datos oficiales, normativas provinciales, documentos académicos, informes de organizaciones de la sociedad civil y artículos periodísticos.
“Este enfoque garantiza transparencia, verificabilidad y la posibilidad de replicar la metodología en futuras ediciones”, sostiene Kamaraneff.
Resultados desiguales entre las provincias del Norte
El relevamiento muestra un escenario heterogéneo. La Rioja presenta el desempeño más equilibrado en las tres dimensiones. Corrientes, Chaco y Tucumán exhiben condiciones favorables para hacer y proteger negocios, aunque con rezagos ambientales. Jujuy y Salta se destacan por su potencial en energías renovables y minerales críticos, pero enfrentan limitaciones en facilidad y seguridad.
Catamarca combina sostenibilidad y facilidad con baja seguridad, mientras que Formosa y Santiago del Estero muestran mayor previsibilidad, pero niveles más bajos de facilidad y sostenibilidad.
“Además de necesaria en términos ambientales, la transición a una economía verde es una estrategia de desarrollo que genera empleo, reduce la pobreza y mejora la equidad social. Al hacer más fácil, seguro y sostenible su clima de negocios, el Norte Grande puede transformar su potencial en desarrollo real”, señaló Kamaraneff.
Más que un índice: una plataforma con tres herramientas
El Inversor Verde no se limita a un ranking. El proyecto se estructura en tres herramientas integradas. La primera es el índice de clima de negocios. La segunda es un laboratorio de análisis, que procesa los resultados, identifica actividades vinculadas a la economía verde y analiza los mecanismos de financiamiento disponibles en la región. La tercera es un banco de proyectos, que reúne iniciativas estratégicas con distintos niveles de madurez y menor riesgo, listas para ser financiadas.
“El objetivo es que la información generada resulte útil tanto para el sector privado, que cuenta con datos para orientar decisiones de inversión y acceder a financiamiento, como para que los gobiernos puedan identificar y resolver cuellos de botella que dificultan la llegada de inversiones”, señala Kamaraneff, y agrega que la plataforma contempla además el desarrollo de un fondo propio de blended finance para financiar proyectos seleccionados del banco.
Datos propios y proyección futura
Además de los indicadores estándar, el equipo desarrolló índices propios como el Índice de Competitividad Fiscal Verde, el Índice de Calidad de Infraestructura Digital y el Índice de Conflictividad Ambiental. Los resultados están disponibles de forma abierta y gratuita en la página de la plataforma, junto con el reporte completo, que incluye recomendaciones de la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y del Programa Argentino de Carbono Neutro.
“Para las próximas ediciones, proveemos incorporar herramientas de inteligencia artificial que permitan mejorar la actualización y el procesamiento de los datos”, adelantó Kamaraneff.
La presentación oficial del proyecto se realizó en la sede de la Unión Europea en Argentina y contó con la participación de representantes de gobiernos provinciales, organismos nacionales e internacionales como CONICET, CFI, BID, PNUD y CEPAL, además de cámaras empresarias.
“En este marco, el índice y la plataforma ya están siendo utilizados como una referencia para comprender mejor el clima de negocios en la región. La información producida por el Inversor Verde resulta especialmente relevante para identificar oportunidades, reducir la incertidumbre y orientar inversiones con impacto territorial”, concluyó el investigador.