El mundo tal como se lo conoce eventualmente dejará de existir, y, al igual que todo en la vida, la existencia en la Tierra tiene un tiempo limitado. Los científicos de la NASA ya calcularon una fecha aproximada para este fin. Sin embargo, para alivio de muchos, aún falta un largo tiempo.
Aunque la extinción masiva es algo que sucederá en el futuro, diversos expertos ya están investigando formas de extender la vida en otros planetas. Marte se perfila como el candidato más prometedor para estos estudios, ya que diferentes instituciones están trabajando en encontrar las condiciones que podrían permitir la vida en su superficie.
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Mientras los estudios siguen su curso para encontrar un nuevo hogar para los seres de la Tierra, los científicos determinaron cuándo será necesario abandonar nuestro planeta. Este momento llegará cuando el Sol aumente tanto su tamaño que destruirá todo a su paso, incluidos los planetas del sistema solar.
El proceso mediante el cual la estrella crecerá en masa y generará cada vez más energía térmica ya es conocido desde hace tiempo. En mayo del año pasado, la NASA registró un gran número de erupciones solares y eyecciones de masa coronal (EMC) que fueron expulsadas hacia la Tierra, llevando consigo partículas y campos magnéticos. Estos fenómenos dieron lugar a la tormenta solar más fuerte de las últimas dos décadas, lo que podría generar cambios en la atmósfera terrestre y reducir los niveles de oxígeno.
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Gracias a los cálculos realizados con modelos matemáticos, se determinó cómo el aumento del tamaño de la estrella del sistema solar podría disminuir drásticamente la calidad de la atmósfera en la Tierra, al mismo tiempo que eleva la temperatura del planeta. Utilizando supercomputadoras, los científicos llegaron a la conclusión de que la vida en la Tierra será inviable en el año 1000002021. Esto significa que, a partir de ahora, quedan 999.999.996 años hasta el fin de la vida en nuestro planeta.
Sin embargo, los expertos señalan que los avances tecnológicos podrían ofrecer soluciones para retrasar este escenario apocalíptico. Se espera que las nuevas tecnologías permitan desarrollar métodos para generar grandes cantidades de aire o agua en espacios cerrados, lo que ayudaría a prolongar la habitabilidad del planeta.