Así es el proyecto que busca frenar el deshielo en la Antártida con una cortina submarina

El avance del calentamiento global y el aumento de la temperatura de los océanos impulsaron una de las propuestas de geoingeniería más ambiciosas y polémicas de los últimos años. Se trata del proyecto bautizado como Seabed Curtain (cortina del lecho marino), una iniciativa que busca instalar una gigantesca barrera flexible en el fondo del Océano Antártico para proteger al glaciar Thwaites, uno de los más grandes y vulnerables del planeta.

Conocido como el “glaciar del Juicio Final”, el Thwaites podría perder entre 180 y 200 gigatoneladas de hielo por año hacia 2067. La amenaza no solo proviene del aire más cálido, sino de las corrientes marinas profundas que “muerden” la masa helada desde abajo. La propuesta busca colocar paneles superpuestos y anclados al lecho marino a 650 metros de profundidad para actuar como un deflector y desviar el agua cálida.

El glaciar Thwaites en la Antártida sufre el impacto de las corrientes marinas cálidas que desgastan su base.

Cómo funcionará la megaestructura flexible y cuáles son sus costos

El diseño no contempla una pared sólida e inamovible, sino una serie de secciones flexibles capaces de soportar las extremas condiciones del océano antártico, caracterizado por tormentas intensas y hielos a la deriva. La estructura tendría cerca de 80 kilómetros de longitud y una altura de varios cientos de metros desde el fondo marino.

La logística del proyecto representa un desafío de ingeniería inédito:

  • Desplazamiento por masa de hielo: El núcleo del glaciar avanza hacia el océano a razón de nueve metros diarios, por lo que la cortina podría ser arrastrada más de seis kilómetros a lo largo de dos años por la propia dinámica marina.
  • Inversión multimillonaria: La investigación previa, las pruebas de materiales, el transporte y el mantenimiento en una zona de difícil acceso exigen presupuestos de escala global.
  • Objetivo de contención: Los desarrolladores aclaran que no busca detener el deshielo de forma definitiva, sino ganar tiempo para que las ciudades costeras adapten sus infraestructuras ante el aumento del nivel del mar.
La iniciativa de geoingeniería busca ganar tiempo frente al aumento del nivel del mar a escala global.

Las dudas de la comunidad científica sobre el impacto ambiental del proyecto

A pesar del interés que genera la propuesta, diversos especialistas advirtieron sobre los riesgos de intervenir un ecosistema tan frágil. Entre los principales reparos se señalan la alteración involuntaria de las corrientes marinas locales, la acumulación indeseada de sedimentos y la posibilidad de fallas estructurales ante eventos meteorológicos extremos.

Asimismo, la comunidad científica coincide en que la cortina submarina funcionaría únicamente como una solución temporal. Sin una reducción drástica de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y un freno al aumento de la temperatura del agua, la medida solo postersría un proceso de colapso inevitable.

EconoSus: Equipo de redacción de Economía Sustentable. Brindamos información sobre empresas y gobiernos responsables en mejorar la calidad de vida y favorecer el desarrollo social sustentable.