Alerta por hantavirus en Argentina: advierten que el cambio climático y el contacto humano disparan los contagios

La confirmación de un nuevo caso de hantavirus en la localidad chubutense de Corcovado volvió a encender las alarmas sanitarias en la Argentina. El paciente permanece internado en terapia intensiva y el foco ahora está puesto en el seguimiento de contactos estrechos, debido a que la cepa involucrada podría ser Andes, la única variante de hantavirus con capacidad de contagio entre humanos.

En diálogo con LN+, la infectóloga Elena Obieta explicó por qué esta temporada registra más casos y cuáles son los factores ambientales que favorecen la circulación del virus.

“En general, el Hantavirus es una enfermedad que cuando es atribuida a cepa andes tiene contagio interhumano. Y eso está descrito desde fines de los años 90. Por primera vez se describe esta condición con este virus en particular de la familia hantavirus”, remarcó la especialista.

El aumento de casos de hantavirus en Argentina preocupa a especialistas, que advierten que el cambio climático y la mayor interacción con roedores favorecen los contagios, especialmente de la cepa Andes, capaz de transmitirse entre humanos

Según detalló, el aumento de contagios no responde solamente a una cuestión sanitaria, sino también ambiental y climática.

“Nos metemos más en su hábitat, con que modificamos condiciones del ambiente para construir una cabaña, para lo que fuere el cambio climático, todas estas cosas favorecen que interactuemos más con los roedores y que estemos más expuestos a inhalar y adquirir el virus”, sostuvo.

Qué es la cepa Andes y por qué preocupa el hantavirus en Argentina

El hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por roedores silvestres infectados. Sin embargo, la cepa Andes presenta una característica que la vuelve especialmente peligrosa: puede transmitirse de persona a persona.

Ese detalle obliga a reforzar protocolos sanitarios y medidas de aislamiento cada vez que aparece un caso sospechoso o confirmado.

La infectóloga explicó que, ante una posible transmisión interhumana, los contactos estrechos deben seguir estrictas medidas preventivas.

“Si es de Andes que se transmite de humano a humano. Si es de transmisión interhumana, te tenés que aislar con barbijo, tenés que monitorearse la temperatura y los síntomas, y eventualmente, según disponibilidad, habrá que hacer estudios periódicamente cada semana como para ver si se encuentran partículas virales en tu sangre”.

El aislamiento preventivo debe extenderse durante 45 días, que es el período máximo estimado de incubación del virus.

Cuáles son los síntomas y quiénes tienen más riesgo de contagio

Aunque suele asociarse a zonas rurales o boscosas, el hantavirus puede afectar a cualquier persona expuesta a ambientes contaminados con secreciones de roedores infectados.

Obieta aclaró además que no son necesariamente los adultos mayores quienes presentan más riesgo de infección grave.

“Si esa persona tenía enfermedad pulmonar o la sustituta crónica, insuficiencia cardíaca por ahí puede evolucionar para peor pero lo cierto es que la mayoría de los casos reportados se dan en gente joven sobre todo en hombres por el tema del trabajo rural y la exposición rural”.

Entre los síntomas iniciales más frecuentes aparecen:

  • Fiebre alta
  • Dolores musculares
  • Cansancio extremo
  • Dolor abdominal
  • Dificultad respiratoria

La evolución puede ser rápida y grave, por lo que el diagnóstico temprano resulta clave.

Frente al aumento de casos registrados esta temporada, la especialista insistió en la importancia del seguimiento médico inmediato y el monitoreo constante de quienes hayan estado expuestos.

“Hay que controlar muy de cerca a los pacientes”, concluyó.

Fuente: con información de La Nación

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.