Hay objetos que pasan inadvertidos en la vida cotidiana. La tapita de una botella, de un jugo o de una gaseosa suele terminar en la basura, mezclada con otros residuos. Pero si se separan y se procesan, con apenas doce o trece de ellas se puede fabricar un par de anteojos.
Esta es la premisa de la Fundación Boreal, que transforma tapitas plásticas en marcos de lentes para entregar gratuitamente a personas en vulnerabilidad, combinando economía circular, inclusión y acceso a la salud en un mismo circuito.
La idea surgió en 2015 en Tucumán, «a partir de la necesidad de ampliar el acceso a anteojos y, al mismo tiempo, generar un impacto ambiental positivo», explicó Cristian Mur, Director Ejecutivo de la Fundación. «Transformar tapitas en marcos es convertir un residuo en una herramienta que mejora la calidad de vida de las personas”, aseguró.
Triple impacto
Además de promover el reciclaje, esta iniciativa amplía el acceso a la salud visual e impulsa el trabajo local en la fábrica donde se producen los marcos de anteojos.
Por el impacto de esta acción, la entidad recibió el año pasado el premio Acciones Positivas, organizado por la Cámara de Comercio Argentino Suiza.
Para participar de la campaña y acercar tapitas para donar contactarse con Fundación Boreal.