Para quienes habitan la vorágine de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el horizonte suele estar limitado por edificios y asfalto. Sin embargo, a unos 560 kilómetros hacia el sudoeste, el paisaje se transforma radicalmente.
El sistema de Ventania, uno de los cordones montañosos más antiguos del planeta, emerge como el destino ideal para una escapada de fin de semana largo o una semana de desconexión total.
Sierra de la Ventana no es solo un pueblo pintoresco; es la puerta de entrada a una experiencia de turismo activo que combina el desafío físico del trekking con la paz absoluta de la naturaleza bonaerense
El Parque Provincial Ernesto Tornquist
El corazón de la región es, sin duda, el Parque Provincial Ernesto Tornquist. Es aquí donde se encuentran los desafíos más buscados por los senderistas.
El ascenso al Cerro Ventana es el clásico indiscutido. Con su famosa «ventana» natural —un hueco de piedra formado por la erosión—, ofrece una recompensa visual inigualable tras unas tres horas de ascenso de dificultad media-alta y otro tanto para volver.
Es fundamental hacer esta travesía con un guía local, y arrancar temprano, ya que el cupo es limitado y el clima en la cumbre puede cambiar rápidamente.
Para quienes buscan algo menos exigente pero igualmente impactante, el sendero a la Garganta del Diablo o los Piletones naturales permite disfrutar del agua cristalina que se filtra entre las rocas, creando ollas naturales ideales para descansar tras la caminata.
Cumbres para todos los niveles
Sierra de la Ventana y la vecina localidad de Villa Ventana ofrecen alternativas que van más allá del parque provincial. El Cerro Bahía Blanca es una excelente opción para quienes desean una vista panorámica del valle sin la exigencia técnica del Cerro Ventana.
Por otro lado, el Cerro Tres Picos, el punto más alto de la provincia de Buenos Aires con 1.239 metros, representa el «santo grial» para los montañistas de la zona. Ubicado en la estancia Funke, requiere un permiso previo y ofrece la posibilidad de pernoctar en la base o realizar un ascenso exigente de jornada completa.
Villa Ventana: historia y misterio
A pocos kilómetros de la localidad principal se encuentra Villa Ventana, un pequeño núcleo urbano rodeado de bosques de pinos y senderos más suaves.
Es el lugar perfecto para quienes prefieren caminatas de baja intensidad, recorriendo las ruinas del Ex Club Hotel de la Ventana.
Este gigante derruido, que supo ser el hotel más lujoso de Sudamérica a principios del siglo XX, hoy ofrece un recorrido histórico cargado de nostalgia y misterio.
Gastronomía y descanso: el cierre perfecto
Después de una jornada de trekking, la región ofrece una oferta gastronómica que hace honor a la tradición del interior bonaerense.
Los platos a base de cordero, las picadas regionales con quesos artesanales y las casas de té con pastelería de influencia europea son moneda corriente.
Villa Ventana, en particular, se destaca por sus opciones artesanales y su ambiente relajado, ideal para recuperar energías antes de emprender el regreso.