Un puente verde que busca transformar la movilidad y el espacio público

La ciudad de Bangkok se caracteriza por su ritmo incesante: es densa, dinámica y muchas veces caótica. Con cerca de 11 millones de habitantes, la capital de Tailandia combina modernidad y tradición en un escenario que también la convierte en uno de los principales destinos turísticos del sudeste asiático.

Un puente verde que busca transformar la movilidad y el espacio público

Una de las arterias fundamentales de la llamada “Ciudad de los Ángeles” es el río Chao Phraya. Con 372 kilómetros de extensión, atraviesa Bangkok de norte a sur y forma parte de su identidad, su paisaje y su postal más reconocible. Sin embargo, también representa un desafío para la movilidad urbana. Por eso, las autoridades exploran una intervención que busca no solo facilitar el cruce peatonal, sino redefinir la relación entre la ciudad y el espacio público.

La propuesta apunta a crear un puente concebido como experiencia urbana, más que como simple infraestructura. Se trata de un proyecto que pretende transformar la manera en que los ciudadanos recorren, observan y habitan la ciudad.

El diseño fue presentado por la Administración Metropolitana de Bangkok (BMA) como parte de un conjunto de iniciativas orientadas a mejorar la vida pública, aunque todavía se encuentra en fase preliminar y sujeto a definiciones.

El proyecto es una propuesta innovadora sobre el río Chao Phraya que integrará áreas verdes, movilidad urbana y diseño ambiental

Un puente concebido como espacio público

Uno de los rasgos más llamativos del proyecto es su carácter escultórico. La estructura propone un entramado metálico dorado que envuelve la pasarela principal y genera un perfil visual distintivo sobre el río.

El puente también se ampliaría en su punto central para incorporar un sector verde con terrazas escalonadas. Estos espacios permitirían a los peatones detenerse, contemplar el paisaje desde miradores o simplemente descansar en un entorno natural en medio de la ciudad.

La iniciativa busca que el cruce sea más que un recorrido entre dos puntos: la idea es convertirlo en un espacio público en sí mismo, con vegetación tropical integrada a una infraestructura de transporte. Además, el proyecto aspira a convertirse en un nuevo ícono urbano, visible desde distintos sectores del río y capaz de generar formas innovadoras de interacción con el entorno.

Dónde estaría ubicado y qué falta para su construcción

El proyecto todavía se encuentra en etapa de diseño y evaluación

Aunque la localización definitiva aún no fue confirmada, los primeros informes indican que el puente podría situarse entre varios cruces ya existentes sobre el Chao Phraya. De concretarse, funcionaría como una alternativa para peatones, complementando los puentes actuales y el sistema de ferris que todavía utilizan quienes se desplazan a pie.

El proyecto se encuentra en etapa de diseño y evaluación, por lo que todavía debe superar instancias clave como estudios de impacto ambiental, definiciones técnicas de ingeniería, ajustes presupuestarios y consultas públicas para analizar su integración con la infraestructura y la vida cotidiana de los barrios ribereños.

Entre los debates que ya surgieron se discute la viabilidad de mantener su estética dorada y abierta sin comprometer la funcionalidad necesaria en un entorno expuesto al clima tropical. También se analizan los costos y el posible impacto de la obra en el tránsito y en las comunidades cercanas.

Si finalmente se concreta según lo proyectado, el puente no solo conectaría dos orillas del río, sino que podría convertirse en un nuevo punto de encuentro social y visual en Bangkok, invitando a peatones y ciclistas a redescubrir la ciudad desde otra perspectiva.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.