Un pueblo detenido en el tiempo, pinturas rupestres y un cerro que lo rodea todo

En el norte de la provincia de Córdoba, lejos del turismo masivo y del ritmo acelerado de las grandes ciudades, Cerro Colorado conserva un patrimonio cultural y natural único en Argentina.

Un pueblo detenido en el tiempo, pinturas rupestres y un cerro que lo rodea todo

Con miles de pinturas rupestres, formaciones de roca rojiza y un pequeño pueblo que parece haberse quedado en otra época, el destino combina historia ancestral, paisaje serrano y una experiencia de viaje distinta.

Cómo llegar a Cerro Colorado

Ubicado a unos 160 kilómetros de la ciudad de Córdoba, Cerro Colorado es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del país y fue declarado Monumento Histórico Nacional. Allí, las paredes de cuevas y aleros naturales guardan huellas de los pueblos originarios que habitaron la región hace más de mil años.

Las pinturas rupestres son el gran tesoro del lugar. Realizadas por comunidades sanavirones y comechingones, representan figuras humanas, animales, escenas de caza y símbolos vinculados a la cosmovisión indígena. Predominan los colores rojo, blanco y negro, obtenidos a partir de pigmentos naturales.

Algunas de estas obras tienen más de 1.500 años de antigüedad y permiten reconstruir no solo la vida cotidiana de los pueblos originarios, sino también el impacto del contacto con los primeros europeos. El conjunto convierte a Cerro Colorado en uno de los centros de arte rupestre más relevantes de Sudamérica.

Las pinturas rupestres son el gran tesoro del lugar.

El recorrido por los aleros se realiza a través de senderos señalizados, y en muchos casos con guías especializados, que explican el significado de las pinturas y la importancia de su conservación.

Qué hacer en Cerro Colorado

Además de las pinturas rupestres, el destino ofrece varias actividades para quienes buscan naturaleza, cultura y tranquilidad:

  • Senderismo y caminatas guiadas por la reserva natural, entre formaciones de arenisca rojiza, bosques nativos y vistas panorámicas del cerro que rodea al pueblo.
  • Visita al Museo Arqueológico, donde se exhiben piezas halladas en la zona y se contextualiza la historia prehispánica del lugar.
  • Casa Museo Atahualpa Yupanqui, el espacio donde vivió el reconocido músico y poeta, profundamente ligado al paisaje y la identidad de Cerro Colorado.
  • Observación de fauna y flora, con especies típicas del norte cordobés y un entorno prácticamente sin intervención urbana.

Cerro Colorado es también una pequeña localidad de calles tranquilas, casas bajas y una vida cotidiana que avanza sin apuro. El turismo es de bajo impacto y convive con las tradiciones locales, lo que refuerza la sensación de estar en un lugar donde el tiempo transcurre de otra manera.

Cómo llegar desde CABA

  • En auto: desde la Ciudad de Buenos Aires hasta Córdoba capital el viaje lleva entre 9 y 10 horas por la Ruta Nacional 9. Desde allí, se continúa hacia el norte por la misma ruta hasta la localidad de Santa Elena y luego se toma la Ruta Provincial 21, que conduce directamente a Cerro Colorado.
  • En micro: hay servicios de larga distancia hasta Córdoba capital y combinaciones hacia localidades cercanas como Santa Elena o Jesús María. Desde allí, se puede completar el trayecto en auto o transporte local.
C M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.