Un dispositivo con IA logra eliminar hasta el 94% de los microplásticos del agua y abre una nueva esperanza contra la contaminación

La contaminación por microplásticos es uno de los mayores desafíos ambientales de la actualidad, ya que estas diminutas partículas están presentes en ríos, mares, alimentos e incluso en el agua potable. En ese contexto, dos adolescentes de Texas desarrollaron un innovador dispositivo portátil asistido por inteligencia artificial capaz de eliminar entre el 84% y el 94% de los microplásticos presentes en el agua mediante el uso de ondas ultrasónicas.

El proyecto fue creado por Victoria Ou y Justin Huang, ambos de 17 años, y recibió un premio de 50.000 dólares en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería (ISEF), uno de los certámenes científicos más importantes del mundo para estudiantes.

El equipo, de un tamaño similar al de una lapicera, propone una solución diferente a los sistemas tradicionales de filtrado, que suelen perder eficiencia con el tiempo debido a la acumulación de residuos y la obstrucción de las mallas.

Dos adolescentes desarrollaron un dispositivo portátil que utiliza ondas ultrasónicas e inteligencia artificial para eliminar hasta el 94% de los microplásticos del agua, ofreciendo una prometedora alternativa para combatir la contaminación

Cómo funciona el dispositivo que elimina microplásticos del agua

A diferencia de los filtros convencionales, el nuevo sistema no utiliza mallas para capturar las partículas contaminantes. En su lugar, emplea ondas ultrasónicas que generan presión acústica capaz de desplazar los microplásticos hacia una zona de retención, mientras el agua limpia continúa circulando.

Durante las pruebas realizadas en laboratorio, el dispositivo logró eliminar entre el 84% y el 94% de los microplásticos en una sola pasada, dependiendo del tipo de material analizado.

Los investigadores evaluaron el rendimiento del prototipo con distintos polímeros de uso cotidiano, entre ellos poliuretano, poliestireno y polietileno, obteniendo resultados que despertaron el interés de la comunidad científica por su potencial para mejorar los sistemas de tratamiento de agua.

Los microplásticos, definidos como fragmentos de menos de cinco milímetros, provienen principalmente del desgaste de envases, textiles sintéticos, neumáticos y otros productos de uso diario. Debido a su reducido tamaño, son difíciles de eliminar mediante las tecnologías actuales y representan un desafío creciente para el abastecimiento de agua segura.

Qué falta para que esta tecnología pueda utilizarse a gran escala

Aunque los primeros resultados son alentadores, el dispositivo todavía se encuentra en una fase experimental y deberá superar nuevas etapas antes de llegar al mercado.

Entre los próximos desafíos figura evaluar su funcionamiento en condiciones reales, con aguas que contengan barro, materia orgánica, sales y otros contaminantes presentes fuera del laboratorio. Además, los desarrolladores deberán analizar aspectos como el consumo energético, la durabilidad del sistema y su rendimiento durante un uso prolongado.

El reconocimiento obtenido en la ISEF permitirá a los jóvenes continuar perfeccionando la tecnología y ampliar los ensayos en escenarios más complejos. Si los resultados se mantienen, el dispositivo podría convertirse en una solución para plantas potabilizadoras, procesos industriales e incluso futuros equipos de uso doméstico, ofreciendo una nueva herramienta para reducir la presencia de microplásticos y combatir la contaminación del agua.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.