No hace falta manejar cientos de kilómetros ni caer en los destinos de siempre para celebrar el amor. A pocas horas de la Ciudad de Buenos Aires, existen rincones tranquilos, con naturaleza, buena comida y paisajes ideales para una escapada romántica lejos del ruido y las multitudes.
Desde pueblos rurales junto al río hasta costas agrestes y lagunas serenas, estas tres opciones combinan intimidad, aire libre y experiencias simples, pero memorables.
Tomás Jofré: campo, río y calma absoluta
A poco más de 100 kilómetros de CABA, Tomás Jofré es una localidad pequeña, de ritmo lento y espíritu rural, ideal para quienes buscan bajar un cambio. Rodeado de campos y atravesado por el río Luján, el pueblo invita a caminar sin apuro, disfrutar del paisaje y compartir largas sobremesas.
El plan en pareja puede incluir paseos junto al río, recorridas por antiguas estancias y almuerzos o cenas en restaurantes de cocina casera, donde los tiempos se estiran y el entorno acompaña. Lejos del turismo masivo, el encanto de Jofré está en su simpleza y en la sensación de estar “fuera del mapa”, sin irse demasiado lejos.
Cómo llegar: desde CABA, el viaje dura alrededor de 1 hora y 45 minutos en auto, tomando Autovía 6.
San Miguel del Monte: laguna, atardeceres y paseos tranquilos
Con una gran laguna como protagonista, San Miguel del Monte es uno de esos destinos que sorprenden por su serenidad. A unos 110 kilómetros de la Ciudad, ofrece un entorno ideal para parejas que disfrutan de caminar, andar en bicicleta o simplemente sentarse frente al agua a ver caer el sol.
Además de la laguna principal, existen espejos de agua menos conocidos, como la Laguna de Las Perdices, que suman un plus de intimidad. Cafés, heladerías y pequeños restaurantes frente al agua completan el plan, sin necesidad de grandes agendas ni actividades programadas.
Cómo llegar: por Ruta Nacional 3 y luego Ruta Provincial 41. El viaje demora entre 1 h 45 min y 2 h.
Punta Indio: playa agreste y naturaleza sin multitudes
Para quienes sueñan con una escapada junto al agua, pero lejos de los balnearios tradicionales, Punta Indio aparece como una opción distinta. Su costa, menos intervenida y mucho más tranquila que otros destinos de la provincia de Buenos Aires, ofrece playas amplias, silencio y contacto directo con la naturaleza.
Las caminatas por la costa, la observación de aves y los atardeceres abiertos sobre el Río de la Plata crean el clima perfecto para una escapada romántica sin horarios. Es un destino ideal para quienes buscan paisaje, calma y una sensación de “playa privada”, incluso en fechas especiales.
Cómo llegar: desde CABA, el trayecto dura entre 2 y 2 horas y media, combinando Autovía 2 y rutas provinciales.