Las estimaciones de organismos internacionales anticipan que 2026 se ubicará entre los años más calurosos jamás registrados. El pronóstico elaborado por el Met Office, la agencia meteorológica del Reino Unido, se basa en estudios recientes que evidencian un aumento sostenido de la temperatura global, con valores que superan marcas anteriores y refuerzan la magnitud del desafío que representa el cambio climático a escala mundial. Desde la comunidad científica advierten sobre la urgencia de limitar el calentamiento para evitar sus efectos más severos.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el incremento de la temperatura global está directamente relacionado con la actividad humana y las emisiones de gases de efecto invernadero. “Las principales emisiones que impulsan el cambio climático son el dióxido de carbono y el metano, generados, por ejemplo, por el uso de gasolina en el transporte o del carbón para la calefacción de edificios”, señala el organismo.
En este contexto, el escenario previsto para 2026 vuelve a poner bajo la lupa los compromisos asumidos por los países en acuerdos internacionales como el Acuerdo de París, cuyo objetivo central es evitar que el aumento de la temperatura supere umbrales considerados críticos.
El pronóstico para 2026: una nueva marca de calor global
El informe estima que la temperatura media global en 2026 se ubicará 1,46 °C por encima de los niveles preindustriales (1850-1900), dentro de un rango posible que va de 1,34 °C a 1,58 °C.
Esta proyección se sitúa apenas por debajo del récord histórico de 1,55 °C alcanzado en 2024, el valor más alto registrado hasta el momento. De acuerdo con el Met Office, el pronóstico “sugiere que 2026 probablemente será uno de los cuatro años más cálidos en términos de temperatura media global”. La serie de registros, que se extiende desde 1850, permite identificar una tendencia de calentamiento que se intensificó en las últimas décadas.
Adam Scaife, jefe del equipo de pronóstico global del Met Office, explicó que “es probable que los últimos tres años hayan superado los 1,4 °C y prevemos que 2026 sea el cuarto año consecutivo en alcanzar ese nivel. Antes de este aumento reciente, la temperatura global no había superado los 1,3 °C”. El rango proyectado confirma la persistencia del calentamiento.
Los datos indican que 2026 prolongará la secuencia de años con temperaturas excepcionalmente elevadas. En la misma línea, Nick Dunstone, responsable principal del pronóstico, afirmó: “En 2024 se registró la primera superación temporal de los 1,5 °C y nuestro pronóstico para 2026 sugiere que esto podría repetirse. Esto demuestra la rapidez con la que nos estamos acercando al límite de 1,5 °C establecido por el Acuerdo de París”.
El Acuerdo de París y los desafíos del calentamiento global
El Acuerdo de París, adoptado en 2015 durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), fijó como objetivo central limitar el aumento de la temperatura media global a menos de 2 °C y realizar esfuerzos para restringirlo a 1,5 °C, según lo establecido por la ONU. El tratado, que entró en vigor en noviembre de 2016, cuenta con la adhesión de 194 partes, incluidos los Estados nacionales y la Unión Europea.
El compromiso asumido implica que los países revisen cada cinco años sus planes nacionales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y fortalezcan sus estrategias de adaptación frente a los impactos del cambio climático. Estos planes, conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN), detallan las acciones previstas para cumplir los objetivos del acuerdo e incluyen tanto políticas de mitigación como medidas orientadas a mejorar la resiliencia ante fenómenos climáticos extremos.
El Acuerdo de París también contempla mecanismos de financiamiento para que los países en desarrollo puedan mitigar los efectos del cambio climático y reforzar su capacidad de respuesta. A su vez, establece sistemas de transparencia para el seguimiento y la evaluación de los compromisos asumidos. Desde la ONU destacan que “el acuerdo proporciona un marco duradero destinado a orientar el esfuerzo global durante las próximas décadas” y marca el inicio de una transición hacia un modelo de desarrollo con emisiones netas cero.
Riesgos e impactos del calentamiento por encima de 1,5 °C
La comunidad científica advierte que superar el umbral de 1,5 °C incrementa de forma significativa el riesgo de impactos severos asociados al cambio climático y reduce las posibilidades de adaptación. El informe del Met Office señala que, aunque estas superaciones puedan ser temporales, cada fracción adicional de grado agrava los efectos negativos y dificulta la tarea de limitar los daños.
En este contexto, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) estimó en su informe State of the Global Climate que el nivel actual de calentamiento global se ubica en torno a 1,37 °C por encima del promedio del período 1850-1900, a partir del análisis de datos de la última década y proyecciones para 2015-2034.
De acuerdo con las advertencias recogidas por el Met Office, “la ciencia señaló de manera reiterada que un calentamiento superior a 1,5 °C conlleva un aumento de los impactos climáticos y de los eventos meteorológicos extremos, además de limitar las opciones de adaptación”.
El proceso de revisión periódica previsto por el Acuerdo de París busca incentivar compromisos más ambiciosos que permitan mantener el calentamiento global por debajo de los umbrales acordados. En 2023, el primer “balance mundial” evaluó los avances alcanzados y exhortó a los países a reforzar sus acciones para evitar que la temperatura global supere los límites establecidos. La implementación efectiva del tratado resulta clave no solo para cumplir los objetivos climáticos, sino también para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen la reducción de emisiones y el fortalecimiento de la resiliencia frente a los desafíos ambientales.