Los envases plásticos de alimentos para bebés quedaron en el centro de una nueva polémica global. Un informe de la organización Greenpeace Internacional reveló la presencia de miles de partículas de microplásticos en purés infantiles comercializados por Nestlé y Danone, dos de las compañías que dominan el mercado mundial de comida para bebés.
La investigación, titulada “Plásticos diminutos, un gran problema: Los riesgos ocultos de las bolsas de plástico para alimentos infantiles”, analizó productos vendidos en populares envases flexibles conocidos como pouches, utilizados para purés de frutas, verduras y yogures infantiles.
“Cada día, millones de bebés en todo el mundo meriendan purés en estos envases de ‘apretar y succionar’. Estas comidas, coloridas y supuestamente ‘cómodas’, dominan los supermercados y se han vuelto un básico en muchas familias”, advierte el informe.
Según el estudio, un laboratorio independiente analizó purés de yogur Gerber, perteneciente a Nestlé, y purés de frutas Happy Baby Organics, de Danone. Los resultados confirmaron contaminación con microplásticos en ambos productos.
En el caso de Gerber, las muestras contenían una media de hasta 54 partículas de microplásticos por gramo de alimento. En los productos de Happy Baby Organics, la cifra alcanzó hasta 99 partículas por gramo. Traducido al consumo real, Greenpeace estima que un bebé podría ingerir más de 5.000 partículas en una sola bolsita de Nestlé y más de 11.000 en una de Danone.
Además, los análisis detectaron la presencia de químicos asociados al plástico, entre ellos el 2,4-DTBP, señalado como un potencial disruptor endocrino.
“Las familias confían en estas marcas, pero este estudio demuestra que no pueden garantizar que el primer bocado de un bebé no esté contaminado”, sostiene el documento.
Microplásticos en alimentos para bebés: cómo llegan desde el envase hasta la comida
El informe apunta directamente al envase como principal fuente de contaminación. La evidencia hallada sugiere una relación entre el polietileno que recubre el interior de las bolsitas y las partículas detectadas en los alimentos.
Greenpeace cuestionó además el modelo de producción basado en envases descartables y alertó sobre el crecimiento del plástico flexible multicapa en la industria alimentaria.
“¿Qué pasa cuando la contaminación no es un error, sino parte del modelo de negocio?”, plantea el texto.
La organización recordó que el packaging representa cerca del 40% de la producción global de plástico y advirtió que gran parte de esos residuos termina fragmentándose en microplásticos que ingresan en la cadena alimentaria a través del agua, el aire y los alimentos.
Crisis del plástico y salud infantil: el reclamo contra Nestlé y Danone
El informe también pone el foco en la responsabilidad corporativa. Greenpeace señaló que Nestlé y Danone concentran alrededor del 40% del mercado mundial de alimentos para bebés y cuestionó que sus compromisos ambientales “voluntarios” no hayan logrado reducir el uso masivo de plásticos.
“Cumplir con unas leyes de salud y seguridad laxas ya no basta en un planeta en crisis social y ambiental”, remarca el informe.
La organización reclamó avanzar hacia sistemas de reutilización y recarga, libres de tóxicos y plásticos, y pidió a los gobiernos acelerar regulaciones más estrictas bajo el principio de precaución.
Finalmente, Greenpeace volvió a exigir la aprobación de un Tratado Global de los Plásticos que reduzca drásticamente la producción mundial de este material y limite la expansión de envases descartables en productos sensibles, como los destinados a bebés y niños pequeños.