La hoja de ruta sustentable de un gigante alemán con importantes negocios en la Argentina

La sustentabilidad en las empresas tecnológicas ha dejado de ser una iniciativa de «relaciones públicas» para convertirse en el sistema operativo central de la industria y la infraestructura.

Las estrategias actuales se enfocan en la ejecución medible, la circularidad obligatoria y el uso de la Inteligencia Artificial (IA) como herramienta de optimización.

La hoja de ruta sustentable de un gigante alemán con importantes negocios en la Argentina

Entre los pilares estratégicos que están marcando la pauta se destaca la necesidad de pasar de publicar hojas de ruta a largo plazo a presentar resultados trimestrales verificables para, por ejemplo, encarar un proceso de gestión continua de la huella de carbono.

Ya no basta con un cálculo anual, por lo cual la mayoría utiliza plataformas que integran datos en tiempo real (vía APIs) para gestionar las emisiones por proceso, centro de datos o categoría de producto.

En el caso de la IA, las empresas usan esta tecnología para implementar sistemas de refrigeración directa al chip (ahorrando millones de litros de agua) y también para predecir y ajustar la carga de los centros de datos según la disponibilidad de energía renovable en la red.

Surge además la tendencia de «ajustar» el tamaño de los modelos para, en lugar de usar estrategias masivas para tareas simples, emplear modelos más pequeños y eficientes para reducir la huella energética operativa.

Energía, IA y descarbonización: la hoja de ruta

Un caso de cambio de paradigmas en este sentido es Siemens, que en Argentina se posiciona no sólo como un proveedor de equipos, sino como el arquitecto digital de la infraestructura crítica.

La compañía ha trazado una hoja de ruta centrada en tres pilares tanto comerciales como de sustentabilidad que abarcan desde la vanguardia energética, pasando por un mayor uso de la inteligencia artificial industrial y finalizando en nuevos procesos de descarbonización de sus operaciones.

Siemens en Argentina se posiciona no sólo como un proveedor de equipos, sino como el arquitecto digital de la infraestructura crítica.

El plan de Siemens en el país está íntimamente ligado a la recuperación de la inversión en infraestructura energética y a la adopción de normativas locales alineadas con el Acuerdo de París, donde la empresa actúa como un socio tecnológico clave para el sector público y privado.

En este sentido, la filial argentina está integrando el «Sistema Operativo de IA Industrial» en el mercado local y busca masificar el uso de su software Digital Twin Composer para mediados de este año.

Esto permite a las industrias locales (desde automotrices hasta alimenticias) simular plantas enteras antes de invertir, reduciendo el gasto de capital (CapEx) hasta en un 15%.

La implementación de asistentes como el Siemens Industrial Copilot permitirá que operarios argentinos interactúen con máquinas mediante lenguaje natural, facilitando la detección de fallas y la optimización de procesos en tiempo real.

Ante el desembarco de grandes centros de datos en el país (que para 2030 podrían demandar el 5% del consumo nacional), Siemens se posiciona como el proveedor clave de la infraestructura eléctrica necesaria para estas instalaciones de alta densidad.

Apostar a Vaca Muerta en Argentina

La compañía además ha puesto el foco en sectores estratégicos como son la energía y la minería, tras haber identificado tres vectores de crecimiento donde su tecnología será fundamental durante 2026.

Uno es Vaca Muerta donde el plan incluye la electrificación de los equipos de perforación (fracking), reemplazando motores diésel por sistemas eléctricos centralizados, lo cual no solo baja costos, sino que reduce la huella de carbono de la cuenca.

La compañía además ha puesto el foco en sectores estratégicos como son la energía y la minería.

En el caso de la minería, el objetivo son el litio y el cobre en las provincias del norte, donde Siemens está proveyendo subestaciones y sistemas de transmisión de alta tensión para proyectos que operan bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

De manera paralela, la compañía está transformando su modelo de negocio hacia la «Sostenibilidad como Servicio», utilizando métodos como el marco DEGREE, para ayudar a sus clientes a reducir emisiones.

Se trata de un esquema cuyas cifras significan “Descarbonización, Ética, Gobernanza, Eficiencia de recursos, Equidad y Empleabilidad” y que la filia local ha alineado sus objetivos con esas metas globales con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono en operaciones propias para 2030.

Mientras tanto, para este año, el objetivo es profundizar en el «cierre de ciclos térmicos» en centrales eléctricas, permitiendo generar más energía con el mismo combustible.

A esto le suma el trabajo que viene realizando con provincias como Río Negro en estudios de factibilidad para el desarrollo de hidrógeno verde, apostando a que Argentina se convierta en un exportador global de energía limpia en la próxima década.

Transición energética

Otro de los hitos para este año busca profundizar la eficiencia energética interna, mediante la modernización de las oficinas y del centro de integración ubicado en la localidad bonaerense de Villa Ballester, optimizando el consumo eléctrico y reduciendo emisiones directas (Alcance 1 y 2).

El impacto también se sentirá en su cadena de suministro, a partir de la implementación extensiva de la herramienta SiGREEN, que permite a Siemens y a sus proveedores locales medir y certificar la huella de carbono de cada producto de manera dinámica.

Adicionalmente, la compañía puso el foco en la transición energética y en las soluciones híbridas, teniendo en cuenta que la Argentina enfrenta el desafío de diversificar su matriz energética.

La compañía puso el foco en la transición energética y en las soluciones híbridas, teniendo en cuenta que la Argentina enfrenta el desafío de diversificar su matriz energética.

Para este 2026, la estrategia de Siemens se centra en la hibridación, liderando proyectos que combinan parques solares con sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS), que permiten estabilizar la red eléctrica nacional, gestionando la intermitencia de las renovables.

Del mismo modo, el uso del Power Plant Controller permite a las plantas generadoras en Argentina decidir en tiempo real si inyectar energía a la red o almacenarla, maximizando la eficiencia operativa y económica.

En el área de infraestructura eléctrica, Siemens busca ser el soporte local para la expansión de nodos eléctricos, fundamental para que los nuevos proyectos renovables puedan conectarse al sistema interconectado nacional.

Los planes se sustentan en una frase muy común entre los ejecutivos de Siemens a nivel global quienes habitualmente sostienen que «no hay sustentabilidad sin digitalización».

El “motor” del negocio

Por eso para este 2026, el foco está puesto en el llamado “Gemelo Digital y la Inteligencia Artificial” para la aplicación de este método para reducir el desperdicio de materiales y energía en las industrias locales (alimentos, bebidas y minería).

También en la movilidad urbana para colaborar con los municipios en la implementación de redes de carga de vehículos eléctricos y sistemas de tráfico inteligentes que reduzcan las emisiones de CO2 en los centros urbanos.

Como parte importante de su plan corporativo y de reducción de su huella de carbono, Siemens acaba de presentar su “Sustainability Statement”, una evolución de su reporte anual que ahora se alinea con la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) de la Unión Europea (UE).

También en la movilidad urbana para colaborar con los municipios en la implementación de redes de carga de vehículos eléctricos.

Este documento no es solo una lista de buenas intenciones, sino una hoja de ruta técnica que demuestra cómo la sostenibilidad es hoy el motor principal de su negocio.

Según el informe, la compañía ha logrado superar varios de sus propios objetivos antes de lo previsto como haber disminuido sus emisiones propias (Alcance 1 y 2) en un 66% desde 2019, superando la meta intermedia del 55% que se había fijado para 2025.

Quizás el dato más relevante es que sus tecnologías ayudaron a sus clientes a evitar 694 millones de toneladas métricas de CO2 en el último ciclo. Para ponerlo en perspectiva: es casi el equivalente a las emisiones anuales totales de Alemania.

En el reporte la empresa reafirmó también su compromiso de alcanzar emisiones netas cero en toda su cadena de valor para 2050, con una meta intermedia de reducir el 90% de sus emisiones operativas para 2030.

En ese contexto, el documento destaca que la sostenibilidad empieza en la mesa de dibujo, teniendo en cuenta que el 67% de su portafolio relevante ya se fabrica bajo el estándar Robust Eco Design (RED), que prioriza la reparabilidad, el uso de materiales reciclados y la eficiencia energética.

Además, ha logrado reducir en más de un 50% los residuos destinados a vertederos en comparación con 2021, acercándose a su ambición de «zero waste».

Esfuerzo colectivo

Al respecto, Dalma Parisi, responsable del área de Sostenibilidad, Legal y Government Affairs para Sudamérica (sin Brasil), explica que “las áreas de impacto que mostramos reflejan la fortaleza de nuestro negocio y lo conectan con los procesos de transformación de nuestros clientes, garantizando que la sostenibilidad no sea solo un imperativo estratégico, sino también un resultado medible y operativo en todo nuestro negocio global”.

El ejecutivo agrega que “desde los países de la región se contribuye a los objetivos globales incluyendo información y métricas en todos los indicadores del statement, incluyendo horas de voluntariado, comunidades impactadas, mediciones energéticas, capacitaciones a colaboradores, métricas ambientales y de seguridad en el trabajo, demostrando así que la sostenibilidad no tiene fronteras sino que es un esfuerzo colectivo que une a todos los continentes”.

La multinacional busca consolidarse como un actor fundamental en la transición energética del país

Para Eduardo Gorchs, CEO de Siemens Sudamérica (sin Brasil), «Sudamérica enfrenta desafíos profundos y estructurales: la transición energética, la necesidad de infraestructuras más resilientes, la urgencia de acelerar la digitalización y la demanda social por modelos productivos más inclusivos y sostenibles”.

El ejecutivo entiende que la compañía se centra en la industria, las infraestructuras, el transporte y la salud, “creando tecnología para añadir valor a sus clientes, desde fábricas más eficientes en cuanto a recursos, cadenas de suministro resilientes y edificios y redes más inteligentes, hasta un transporte más limpio y confortable, así como una atención sanitaria avanzada”.

La empresa es filial de Siemens AG (Berlín y Múnich), grupo líder en tecnología enfocada en la industria, la infraestructura, la movilidad y la salud.

Siemens también posee una participación mayoritaria en la empresa que cotiza en bolsa Siemens Healthineers, un proveedor líder mundial de tecnología médica que impulsa avances pioneros en el sector de la salud.

En el ejercicio fiscal 2025, finalizado el 30 de septiembre de 2025, el Grupo Siemens generó ingresos por 78.900 millones de euros y una utilidad neta de 10.400 millones de euros.

Andrés Sanguinetti: Periodista especializado en negocios