La basura no nace en la playa: un estudio revela que la pesca está detrás de la invasión de plásticos en Chubut

Caminar por algunas playas de Chubut ya no significa encontrar únicamente arena y mar. Botellas, guantes, sogas, cajones pesqueros y millones de pequeños fragmentos de plástico forman parte de un paisaje que se repite a lo largo de la costa patagónica. En menos de un año, distintas campañas de limpieza retiraron más de diez toneladas de residuos, una cifra que refleja la magnitud de una contaminación que dejó de ser un problema aislado para convertirse en un desafío ambiental de gran escala.

El plástico marino no solo deteriora el paisaje costero. También permanece durante décadas en el ambiente, amenaza a la fauna, perjudica al turismo, afecta la actividad pesquera y, al fragmentarse en microplásticos, puede incorporarse a la cadena alimentaria con potenciales riesgos para la salud humana.

Un estudio reveló que más de diez toneladas de residuos plásticos fueron retiradas de las playas de Chubut en menos de un año y advirtió que, sin una mejor gestión de los desechos de la actividad pesquera y los puertos, las campañas de limpieza no alcanzarán para frenar la contaminación marina

Frente a este escenario, una investigación realizada por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y el Proyecto MaRes analizó distintas campañas de limpieza desarrolladas en playas del litoral chubutense. El trabajo, elaborado por Maile Taboada para su licenciatura en Ciencias Ambientales y dirigido por Diego González Zeballos y María Semmartin, llega a una conclusión contundente: limpiar las playas es necesario, pero está lejos de resolver el problema de fondo.

Contaminación por plásticos en Chubut: qué reveló el estudio sobre el origen de los residuos

La investigación evaluó dos escenarios muy diferentes. En La Galesa, una playa cercana al puerto y a la ciudad de Rawson, dos jornadas con 48 voluntarios permitieron retirar 70 kilos de residuos en un tramo de 500 metros y otros 75 kilos en un kilómetro de costa. Entre los elementos más frecuentes aparecieron botellas PET y guantes amarillos utilizados diariamente por trabajadores de la industria pesquera.

Sin embargo, el dato más impactante surgió en la playa Cormoranes, ubicada dentro del Área Natural Protegida Península Valdés y alejada de cualquier centro urbano. Allí, dos campañas con 42 voluntarios retiraron primero 10.000 kilos de residuos distribuidos en diez kilómetros de playa y posteriormente otros 1.800 kilos.

Los materiales predominantes fueron cajones utilizados por embarcaciones pesqueras, sogas y botellas plásticas. La enorme cantidad de residuos acumulados en un sitio prácticamente despoblado demuestra que buena parte de la contaminación no se genera en tierra firme, sino que llega transportada por el mar.

La autora del estudio resumió la dimensión del problema con un dato contundente: “Se estima que cerca del 85% de los residuos que encontramos en el mar y en las costas corresponde a materiales plásticos”, afirmó Maile Taboada.

La pesca y la gestión de residuos, las claves para frenar el plástico marino

El estudio sostiene que el verdadero origen de esta contaminación está asociado a deficiencias en la gestión de residuos tanto a bordo de las embarcaciones como en los puertos. La falta de prevención, regulación y tratamiento adecuado favorece que grandes cantidades de plásticos terminen en el océano y, posteriormente, sean arrastradas hacia las playas.

Por ese motivo, los investigadores remarcan que las campañas de limpieza continúan siendo indispensables porque recuperan espacios naturales, protegen la biodiversidad y permiten conocer la magnitud del problema. Sin embargo, también advierten que estas acciones solo actúan sobre las consecuencias y no sobre las causas.

En los últimos años, más de veinte instituciones públicas, científicas, organizaciones ambientales y empresas vinculadas a la actividad pesquera comenzaron a trabajar de manera coordinada para reducir la contaminación plástica en la Patagonia. Entre las principales propuestas figuran mejorar la infraestructura portuaria, fortalecer el reciclaje y la trazabilidad de los materiales utilizados por la flota pesquera y unificar criterios para medir la contaminación en toda la región.

El mensaje de la investigación es claro: retirar basura de las playas sigue siendo necesario, pero la verdadera solución pasa por impedir que los residuos plásticos lleguen al mar. Mientras ese paso no ocurra, las toneladas de basura continuarán regresando a la costa con cada marea.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.