Las altas temperaturas y las intensas ráfagas de viento volvieron a agravar este miércoles por la tarde el escenario de los incendios forestales en Chubut. El fuego recobró fuerza en zonas cercanas al Parque Nacional Los Alerces, un área que permanece afectada desde hace 43 días y donde las condiciones climáticas volvieron a jugar en contra de las tareas de control.
Viento, calor extremo y evacuaciones: el fuego pone en jaque a Chubut
Con el avance de las llamas y el aumento de la violencia del incendio, varios habitantes de la zona comenzaron a autoevacuarse cerca de las 20, cuando la alerta creció de manera significativa. La combinación de calor extremo y viento sostenido no solo impulsó el frente principal, sino que también elevó el riesgo de focos secundarios por el vuelo de pavesas, un factor que mantiene en vilo a pobladores y brigadistas.
Durante la jornada, el fuego amenazó con alcanzar Villa Lago Rivadavia, una localidad del departamento de Cushamen ubicada a pocos kilómetros del Parque Los Alerces. La proximidad del incendio a áreas habitadas encendió las alarmas y obligó a reforzar la vigilancia ante posibles cambios bruscos en la dirección de las llamas.
Hace apenas diez días, las lluvias habían traído un alivio parcial tanto para los brigadistas como para las comunidades afectadas en el Parque Nacional Los Alerces y otras localidades de la cordillera. Sin embargo, ese respiro no fue suficiente para contener el fuego, que volvió a reactivarse con fuerza ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas.
A este panorama se sumaron otros focos activos en la provincia. Durante la mañana del miércoles, se reavivó el incendio en la zona de Puerto Patriada. Según informó el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, las llamas reaparecieron en los cañadones de El Trueno y Bahía de las Percas, así como en el campo de Payan Delgado. En esos sectores se desplegaron tareas de enfriamiento con equipos de agua y se contó con la intervención de medios aéreos para intentar frenar el avance del fuego.
Más de 30.000 hectáreas afectadas y múltiples focos activos en Chubut
La magnitud del impacto ya se refleja en las cifras. De acuerdo con un relevamiento difundido por Greenpeace, los incendios forestales arrasaron cerca de 30.000 hectáreas en Chubut, afectando bosques nativos, plantaciones y viviendas. Entre Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén se contabilizan unas 15.000 hectáreas consumidas, mientras que el incendio que continúa activo en el Parque Nacional Los Alerces ya devastó alrededor de 12.000 hectáreas. En la zona de El Turbio, donde el fuego logró ser contenido, se registran unas 3.000 hectáreas afectadas.
La organización ecologista denuncia falta de prevención, brigadistas y aviones hidrantes para afrontar con seriedad los efectos de la crisis climática y de los pinos exóticos, que aumentan los riesgos.
Mientras continúan los esfuerzos para controlar los distintos focos, la evolución de los incendios sigue estrechamente ligada al comportamiento del clima, que por estas horas mantiene en alerta a toda la región.