Geotermia y aerotermia: las tecnologías que buscan transformar la climatización de edificios en Argentina

Los sistemas de climatización tradicionales, basados principalmente en gas o electricidad, representan una parte significativa del consumo energético en hogares, edificios e industrias. En un escenario atravesado por el aumento de costos y la necesidad de reducir emisiones, comienzan a ganar terreno nuevas tecnologías que proponen un uso más eficiente de la energía.

Los sistemas de climatización tradicionales consumen mucha energía, lo que impulsa la adopción de tecnologías más eficientes ante el aumento de costos y la necesidad de reducir emisiones

En ese contexto, soluciones como la geotermia y la aerotermia aparecen como alternativas que permiten calefaccionar, refrigerar y generar agua caliente sanitaria a partir de fuentes renovables. En Argentina, empresas como EcoBuilding trabajan en la implementación de estos sistemas en distintos tipos de proyectos, desde viviendas hasta fábricas.

Del proyecto propio a una apuesta por la climatización eficiente

EcoBuilding surgió a partir de la iniciativa de desarrollar un emprendimiento propio vinculado a nuevas tecnologías energéticas. Marcos Figal, el dueño de Ecobuilding Climatización, explicó que el punto de partida fue la instalación de un sistema completo de aerotermia en un edificio de oficinas en la Ciudad de Buenos Aires.

“A raíz de la ejecución de esa instalación vimos el potencial de los productos y de la tecnología y decidimos dedicarnos de lleno a estos sistemas”, señaló en diálogo con Economía Sustentable. A partir de esa experiencia inicial, la empresa comenzó a especializarse en soluciones de climatización basadas en bombas de calor.

Hoy, la firma trabaja en distintos tipos de proyectos que incluyen viviendas unifamiliares, edificios, industrias y espacios públicos, en un mercado que, aunque aún en desarrollo, muestra un creciente interés por alternativas más eficientes y sustentables.

La geotermia y la aerotermia surgen como alternativas renovables que permiten calefaccionar, refrigerar y generar agua caliente con menor consumo energético, mediante bombas de calor

Cómo funcionan la geotermia y la aerotermia

Tanto la geotermia como la aerotermia se basan en el uso de bombas de calor que permiten climatizar espacios a partir del intercambio de temperatura con el entorno. En lugar de generar calor mediante combustión, estos sistemas lo transfieren, lo que reduce significativamente el consumo energético.

En el caso de la geotermia, el sistema intercambia energía con el suelo a través de sondas geotérmicas. “Toma una temperatura constante de entre 15 y 18 grados que se mantiene todo el año, por lo que su eficiencia no varía según la estación”, explicó Figal. Esto permite un rendimiento estable tanto en invierno como en verano.

La aerotermia, en cambio, realiza el intercambio con el aire exterior. Si bien su eficiencia puede variar según las condiciones climáticas, alcanza niveles similares a la geotermia en determinadas épocas del año. En ambos casos, los sistemas funcionan a través del calentamiento o enfriamiento de agua, lo que reduce el uso de gases refrigerantes en comparación con equipos convencionales.

Eficiencia energética y potencial de crecimiento en Argentina

Aunque requieren una inversión inicial alta, estas soluciones ofrecen gran eficiencia, reducen emisiones y tienen alto potencial de crecimiento en Argentina dentro de la transición hacia modelos más sustentables

Una de las principales ventajas de estas tecnologías es su alto nivel de eficiencia energética. Según detalló Figal, los sistemas de geotermia pueden alcanzar un coeficiente de rendimiento (COP) de entre 4 y 5, lo que significa que generan hasta cinco veces más energía térmica que la electricidad que consumen.

Además del ahorro energético, estos sistemas permiten reducir emisiones de dióxido de carbono y mejorar el confort térmico de los espacios. “Generan una climatización eficiente, estable y constante”, señaló el director de EcoBuilding, y destacó que también pueden complementarse con otras fuentes renovables, como la energía solar.

En cuanto a su desarrollo en el país, Figal considera que se trata de una tecnología con alto potencial de crecimiento. Sin embargo, uno de los principales desafíos sigue siendo la inversión inicial. “Los beneficios están en el ahorro energético, la reducción de contaminación y el confort, pero es necesario apostar a estas tecnologías para avanzar hacia modelos más sustentables”, afirmó. En ese camino, la climatización eficiente comienza a posicionarse como una pieza clave en la transición energética del sector de la construcción.

Julieta Dorta: Periodista especializada en SEO y en tendencias