Fabricaron el motor eléctrico más barato del mundo: ¡solo cuesta 50 centavos!

Un equipo de investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) desarrolló una tecnología de impresión 3D multimaterial capaz de fabricar un motor eléctrico funcional en apenas tres horas y por menos de un dólar. El avance podría transformar la forma en que se producen componentes electrónicos, reduciendo costos y tiempos de fabricación en industrias como la robótica, la automotriz y la tecnología médica.

Fabricaron el motor eléctrico más barato del mundo: ¡solo cuesta 50 centavos!

El proyecto demuestra que es posible imprimir motores eléctricos completos utilizando una sola máquina, lo que abre la puerta a una nueva etapa en la fabricación digital y descentralizada de dispositivos tecnológicos.

Impresión 3D multimaterial: la tecnología detrás del motor de 50 centavos

La fabricación tradicional de motores eléctricos suele implicar procesos industriales complejos, múltiples materiales y una cadena de suministro global. En contraste, la nueva plataforma desarrollada en el MIT utiliza una impresora 3D multimaterial equipada con cuatro extrusores especializados.

Cada extrusor trabaja con distintos tipos de materiales funcionales, entre ellos conductores eléctricos, aislantes y materiales magnéticos, lo que permite fabricar todas las partes del motor en una única sesión de impresión.

El sistema deposita los materiales capa por capa, integrando todos los componentes necesarios para que el motor funcione. Una vez finalizada la impresión, solo se necesita un proceso de magnetización para activar los elementos magnéticos del dispositivo.

Gracias a este método, el costo total de los materiales utilizados en cada motor es extremadamente bajo: apenas unos 50 centavos de dólar.

Un motor eléctrico funcional fabricado en solo tres horas

El primer prototipo desarrollado por los investigadores fue un motor lineal impreso en 3D, un tipo de motor que genera movimiento en línea recta y que se utiliza en numerosas aplicaciones industriales.

Estos motores suelen encontrarse en:

  • robots industriales
  • sistemas ópticos de precisión
  • cintas transportadoras
  • dispositivos automatizados

El proceso completo de fabricación del prototipo duró alrededor de tres horas, tras lo cual solo fue necesario magnetizar los componentes para que el motor quedara completamente operativo.

Según los investigadores, el rendimiento del motor impreso igualó e incluso superó el de algunos modelos fabricados con métodos tradicionales, alcanzando una fuerza de actuación varias veces superior a la de ciertos motores lineales hidráulicos convencionales.

Además, el proceso elimina varias etapas de ensamblaje que normalmente requieren herramientas especializadas y múltiples componentes.

Los desafíos técnicos detrás del desarrollo

Crear un motor eléctrico mediante impresión 3D implicó superar varios desafíos de ingeniería. Cada extrusor de la impresora fue diseñado para adaptarse a las características específicas de los distintos materiales utilizados.

Por ejemplo, los materiales conductores debían solidificarse sin aplicar exceso de calor ni radiación ultravioleta, para evitar daños en los materiales aislantes cercanos.

Al mismo tiempo, las tintas conductoras requerían sistemas de extrusión basados en presión, muy diferentes a los utilizados para filamentos plásticos o pellets tradicionales.

Para garantizar la precisión del proceso, la plataforma incorpora sensores estratégicamente ubicados y un sistema avanzado de control, que permite coordinar el movimiento de los extrusores con brazos robóticos.

Esta tecnología permite fabricar un motor eléctrico en solo tres horas, un avance que podría revolucionar la producción de dispositivos electrónicos

Esta precisión es fundamental, ya que incluso pequeños desajustes en la deposición de materiales pueden afectar el rendimiento final del motor.

El futuro de la fabricación electrónica con impresión 3D

El equipo de investigación está liderado por el científico Luis Fernando Velásquez-García, quien considera que este desarrollo representa apenas el comienzo de una nueva generación de dispositivos electrónicos fabricados mediante impresión 3D.

El objetivo a largo plazo es integrar aún más procesos dentro del mismo sistema de impresión, incluyendo la magnetización automática y la producción de motores rotativos u otros componentes electrónicos más complejos.

Si esta tecnología continúa evolucionando, podría permitir que empresas, laboratorios e incluso talleres pequeños fabriquen motores eléctricos directamente en el lugar donde los necesitan, sin depender de largas cadenas de suministro internacionales.

Además de reducir costos, este enfoque permitiría acelerar la innovación, disminuir residuos y facilitar la personalización de dispositivos electrónicos.

En ese contexto, el desarrollo del MIT demuestra que la impresión 3D multimaterial ya no se limita a prototipos o piezas simples, sino que puede competir con métodos industriales avanzados en términos de rendimiento, eficiencia y costo.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.