Desde finales de febrero hasta finales de abril, las orcas patrullan las costas de la Península Valdés, en el noreste de Chubut, llevando a cabo una de las tácticas de caza más impresionantes de la naturaleza. Este comportamiento involucra a las orcas lanzándose sobre la orilla para capturar crías de lobos y elefantes marinos, una estrategia que fue objeto de numerosos estudios científicos y documentales galardonados.
Juan Carlos Lobos (@juancarloslobos2008) y un grupo de fotógrafos locales dedican largas jornadas a capturar estos momentos únicos. Año tras año, con sus cámaras y una gran dosis de paciencia, aguardan en la costa el preciso instante en que estos majestuosos cetáceos se acercan para realizar su caza.
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“Este video fue filmado el año pasado desde el mirador público por mi compañero Ignacio Mirabelli. En las imágenes se ve a Jazmín, una matriarca de 40 años y cazadora experta. Lo curioso es que, aunque las orcas suelen compartir sus presas con la manada, en esta ocasión atrapó un juvenil de elefante marino de aproximadamente 200 kilos y, tras un gran esfuerzo para sacarlo de la orilla, lo devoró en solitario”, relató Lobos.
Aunque es posible avistar orcas en varios puntos de la Península, los lugares más recomendados son Punta Norte y Caleta Valdés. Estas áreas ofrecen las mejores oportunidades para observar de cerca este comportamiento tan único, que sigue atrayendo a investigadores y documentalistas de todas partes del mundo.
“Esta temporada ha sido muy buena en cuanto a avistajes, y continuarán hasta finales de abril”, destacó Lobos. “Ha habido varamientos exitosos y otros en los que no lograron capturar presas. Todo depende del clima. Quienes quieran verlas deben considerar la marea alta y los vientos: los provenientes del norte generan rompientes que dificultan la visibilidad de las presas. Nosotros solemos hacer vigilias de hasta cinco horas, aunque con turistas reducimos el tiempo”, explicó.
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El varamiento intencional es una técnica de caza única en el mundo, en la que las orcas se lanzan deliberadamente sobre la arena para capturar crías de lobos y elefantes marinos. Este comportamiento es considerado uno de los más impresionantes en el reino animal.
La temporada de avistajes en Península Valdés coincide con el Día Provincial de la Orca, celebrado el 16 de marzo en conmemoración del último avistamiento registrado de “Mel”, un emblemático macho que se destacó en el Canal de Ataque y cuya habilidad en esta técnica de caza hizo famosa a su familia.
Para quienes deseen vivir esta experiencia, Lobos recomienda planificar un viaje de al menos una semana en abril y hacer base en Puerto Pirámides, a 70 kilómetros de Punta Norte. “Mucha gente llega en motorhome y, como no se permite pernoctar en Punta Norte, duermen en Pirámides y viajan cada día. Algunos quedan tan fascinados que vuelven varias veces”, comentó.
Cada año, un grupo de entre diez y quince personas, conocidos como los “orqueros”, se reúnen con la esperanza de presenciar estos encuentros, compartiendo su conocimiento y datos con los visitantes. “Nos ven con las cámaras, hablamos sobre las orcas, brindamos información y el guardaparque también asesora a los turistas. Hay una energía única. Ver una orca es posible, pero ser testigo de un varamiento depende de estar en el lugar y momento exactos”, comentó Lobos.
Junto a un colega, Lobos se alista para documentar orcas en el Canal de Ataque, una zona restringida a la que solo pueden acceder los investigadores. Fue en ese lugar donde Mel y su hermano Bernardo realizaron los varamientos que los hicieron conocidos en documentales de todo el mundo. Bernardo desapareció en 1993, y Mel fue avistado por última vez el 16 de marzo de 2010.
Para quienes busquen maximizar sus posibilidades de presenciar este fenómeno, las autoridades sugieren llegar al mirador al menos tres horas antes de la marea alta y permanecer hasta tres horas después, cuando las orcas aprovechan la profundidad adecuada para lanzarse a cazar.
Fuente: Con información de Diario Río Negro