Casi tres semanas antes de cumplirse un año desde aquel 28 de abril del 2025 cuando presentaron la oferta para quedarse con la mayoría accionaria de Mastellone Hnos., la sociedad formada por Arcor y Danone logró concretar la operación.
Lo hicieron luego de intensas negociaciones con los accionistas mayoritarios de la dueña de la marca La Serenísima que, hasta ese momento controlaba algo más del 51% del capital de la compañía.
Es decir, con los herederos de Pascual Mastellone y el fondo Dallpoint Investment, con los que habían iniciado las conversaciones para cerrar este deal el 28 de abril del año pasado.
En ese momento, los accionistas controlantes de Mastellone rechazaron la oferta acercada por la mayor fabricante de golosinas del mundo y el grupo lácteo francés a través de Bagley Latinoamérica, sociedad que controlan en partes iguales.
Los motivos de esa negativa estuvieron centrados en el valor de ese porcentaje accionario y las negociaciones se mantuvieron durante todo este tiempo y casi derivan en el inicio de una causa judicial.
Finalmente esa hipótesis no se concretó debido a que hubo un acuerdo final por el cual Arcor y Danone son ahora los dueños absolutos de la empresa láctea más importante de la Argentina.
Objetivo de una década
De esta forma, se hizo realidad lo que comenzó en el 2015 como una alianza estratégica para rescatar la empresa de los Mastellone fundada en 1929 de los problemas financieros que viene acumulando desde hace ya varios años.
Además de La Serenísima (leche fluida), la nueva sociedad pasa a controlar otras marcas icónicas del sector como La Armonía (segunda marca estratégica), Fortuna y Finlandia.
También se hacen cargo de las operaciones de Mastellone en mercados de exportación en la región (Brasil, Paraguay, Uruguay) y fuera de ella (Argelia, China), enfocada en el canal industrial.
El objetivo abarca además, un proceso de reordenamiento en el mercado local y en operar el negocio lácteo de Danone en Argentina (Danone Argentina S.A.), de Mastellone Hermanos y de Logística La Serenísima.
La mirada está puesta en crear un negocio integrado, aprovechando sus fortalezas y capacidades para ofrecer una innovación mayor y más ágil, potenciar la eficiencia operativa y ampliar el alcance de la categoría.
Además, el joint venture generará nuevas oportunidades de crecimiento en la valorización del mercado lácteo, a través de sus 11 plantas productivas en la región, en las que se elaboran, entre otros, leches, dulce de leche, quesos, mantecas, cremas, yogures y postres.
La estrategia se basa también en apalancar la capacidad comercial, las operaciones, los procesos y las mejores prácticas de las tres empresas y acelerar el crecimiento, mediante un proceso de negocios unificado para el desarrollo de productos diferenciales.
Unificar la mirada sustentable
Pero la operación no solamente marca el fin de una era para la familia fundadora de Mastellone y el inicio de una integración corporativa sin precedentes en la industria láctea argentina, sino que además actúa como un acelerador para los objetivos de sustentabilidad de las tres compañías.
La transacción las obliga a unificar sus estrategias bajo un mismo paraguas operativo en lo que se refiere a los pilares de sustentabilidad que venían aplicando.
En el caso de Mastellone, ya venía recorriendo un camino agresivo en materia energética y, según su 13° Reporte de Sustentabilidad (presentado a fines de 2025), logró que el 80% de su consumo eléctrico provenga de fuentes renovables, un salto masivo desde el 28% que registraba en 2023.
Por su parte, Arcor tiene metas globales para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en toda su cadena de valor.
La integración le permitirá a Mastellone alcanzar el 100% de abastecimiento renovable más rápido, aprovechando los contratos corporativos de energía (PPA) que el grupo de la familia Pagani y Danone ya gestionan a gran escala.
En ese sentido, al unificar la red de Logística La Serenísima con los centros de distribución de Arcor y Danone, se espera una optimización de rutas que reducirá drásticamente la huella de carbono por kilómetro recorrido.
Otro de los hitos de Mastellone en 2025 fue alcanzar el objetivo de cero enterramientos de residuos en su complejo de la localidad bonaerense de General Rodríguez, reciclando casi el 86% de sus desechos.
En este aspecto, Danone es líder global en el uso de plásticos reciclados y polímeros compostables, por lo que se prevé que esta experiencia del holding europeo se traslade a las líneas de leche y quesos de Mastellone.
La decisión podrá acelerar la transición hacia envases que sean 100% reciclables o reutilizables para 2030, alineándose con los compromisos de Danone a nivel mundial.
La relación con los tambos
Sin embargo, el impacto más profundo se verá en el eslabón más crítico de esta cadena como es el tambo.
Mastellone ya comenzó a medir la huella de carbono de sus proveedores de materia prima láctea, mientras que Danone impulsa globalmente la agricultura regenerativa.
Con la unificación de los negocios, estas prácticas (que buscan mejorar la salud del suelo y el bienestar animal) se convertirán en un estándar para los tamberos de La Serenísima.
También será una prioridad compartida la gestión del agua en las cuencas lecheras, utilizando la tecnología de monitoreo que Arcor ya aplica en sus cultivos agrícolas para asegurar un uso responsable del recurso hídrico en la producción de leche.
En tanto, en el aspecto social y de gobernanza, la salida de los herederos de Pascual Mastellone plantea un cambio cultural.
Sin embargo, Arcor y Danone han ratificado que mantendrán la estructura operativa actual para garantizar la continuidad laboral y el vínculo con las comunidades locales.
Del mismo modo, se espera una expansión de los programas de nutrición, teniendo en cuenta que Mastellone ya donaba más de 1.5 millones de vasos de leche anuales y que bajo el control de Arcor y Danone, estos programas sociales ganarán capilaridad nacional, integrándose a las fundaciones y acciones de RSE de sus nuevos dueños.
Ecosistema sustentable
Es decir, la integración de Mastellone no es mirada “puertas adentro” solo como una movida de «market share».
Para Arcor y Danone, la empresa láctea es la pieza que faltaba para consolidar un ecosistema alimentario sustentable en el Cono Sur.
Una vez que las operaciones se encuentren totalmente fusionadas, el desafío será alinear los reportes de Económico, Social y Ambiental (ESG) o de triple impacto de estos tres gigantes con culturas corporativas distintas, pero con un objetivo común: hacer de la marca «La Serenísima» un estandarte de la economía verde en Argentina.
Por eso, se espera que el éxito de esta fusión también se mida por su capacidad para unificar esos objetivos, alinear sus culturas distintas como los que hasta ahora poseen la multinacional francesa; la multinacional alimenticia local y la líder láctea.
Ocurre que hasta el 2025, cada compañía reportaba bajo marcos similares pero con enfoques distintos.
Los nuevos pilares
Ahora, la nueva estructura debe responder a:
- Estándares GRI y SASB: la base técnica que ya utilizaba Arcor en su 20° Reporte de Sustentabilidad y Mastellone en su 13° edición.
- Nuevas Exigencias de la CNV: la Comisión Nacional de Valores obliga a las emisoras a incluir indicadores de desempeño ESG (Ambiental, Social y Gobernanza) en sus memorias anuales. La unión Arcor-Danone-Mastellone deberá presentar una cara única ante el regulador.
También se comenzará a evidenciar la influencia del «B Corp» de Danone, que alcanzó esta certificación el año pasado.
Se trata de un sello que exige estándares altísimos de transparencia y responsabilidad legal que se espera sea trasladado a las plantas de General Rodríguez y Trenque Lauquen.
Esto implica que Mastellone no sólo reportará «lo que hace bien», sino que deberá someterse a evaluaciones de impacto que midan el bienestar de sus empleados, la diversidad en su gobernanza y la huella ambiental de cada litro de leche con el rigor de una «Empresa B».
Alinear la huella logística
Pero para que el reporte de triple impacto sea creíble, la nueva sociedad además deberá consolidar datos que antes corrían por carriles separados.
Uno es el de la huella de carbono logística ya que, al integrar la estructura de La Serenísima con la red de Arcor, el reporte 2026 deberá mostrar una reducción neta de emisiones por la eliminación de rutas duplicadas.
A esto se le deberá sumar el proceso de abastecimiento ambiental que Mastellone lleva adelante con su programa «Tambos Sustentables» y que se deberá alinear con la «Estrategia de Agricultura Regenerativa» de Danone.
Esto significa que los tamberos ya no recibirán dos manuales de buenas prácticas, sino uno solo, unificando la trazabilidad de la materia prima.
Otro aspecto importante de la fusión sustentable de las tres empresas se vincula con el acuerdo alcanzado entre el Mercosur y la Unión Europea.
Con la entrada en vigencia de normativas más estrictas del viejo continente (que afectan a proveedores de empresas europeas como Danone), el reporte unificado será considerado como la «licencia para exportar».
El mercado ya no solo comprará leche o galletitas; comprará la transparencia de una cadena de valor que ahora, bajo el control de Arcor y Danone, debe hablar un solo idioma sustentable.
Un gigante lácteo
En la actualidad, Mastellone la empresa procesa aproximadamente 3,8 millones de litros de leche diarios, provenientes de más de 600 tambos remitentes.
Posee complejos industriales clave en General Rodríguez (Buenos Aires), Trenque Lauquen, Villa Mercedes (San Luis) y Leubucó.
Su red de distribución es considerada la más eficiente del país, llegando a más de 70.000 puntos de venta diariamente a través de una flota propia y tercerizada de más de 800 camiones.
Tras un 2024 y 2025 marcados por la caída del consumo interno, la empresa ha buscado compensar márgenes mediante la exportación de leche en polvo y quesos duros.
En este contexto, la apuesta de negocios de Arcor y Danone es la de consolidar un holding de consumo masivo sin precedentes en la región, integrando la logística láctea a su ya robusta red de distribución.