El nuevo “oro” empresarial: el sello que premia a las compañías que protegen el agua llega a Argentina

Mientras la crisis hídrica gana espacio en la agenda global y las empresas enfrentan cada vez más presión por demostrar impacto ambiental real, un nuevo reconocimiento regional busca diferenciar a las compañías que convierten la gestión del agua en una política concreta y medible. Se trata del Sello Empresa Hídricamente Responsable (EHR), impulsado por Aquafondo, que desembarcará por primera vez en Argentina y Chile en 2026.

La iniciativa llega respaldada por casos de alto impacto en Perú, donde empresas de sectores como bebidas, energía y minería desarrollaron proyectos que hoy permiten recargar acuíferos, abastecer de agua potable a comunidades vulnerables y recuperar ecosistemas estratégicos.

“Lo que nosotros traemos es reconocer y visibilizar lo que muchísimas empresas ya están haciendo y que tienen impacto más allá de sus operaciones”, explicó Mariella Sánchez Guerra, directora ejecutiva de Aquafondo, al anunciar la convocatoria del sello en alianza con la Cámara Argentina del Agua.

El nuevo “oro” empresarial: el sello que premia a las compañías que protegen el agua llega a Argentina

La inscripción para participar permanecerá abierta hasta el 4 de septiembre y apunta especialmente a compañías donde el uso del agua resulta estructural para el negocio, como minería, agroindustria, energía y alimentos.

Empresas que recargan acuíferos y abastecen comunidades con agua potable

Uno de los ejemplos más emblemáticos reconocidos por el Sello EHR es el de Backus, la principal cervecera peruana. La compañía financió la rehabilitación de amunas, antiguos canales prehispánicos de infiltración que permiten devolver agua a los acuíferos.

Gracias a estos proyectos de infraestructura verde, la empresa logra infiltrar cerca de seis millones de metros cúbicos de agua al año y beneficiar a unas 119.000 personas en zonas periurbanas de Lima.

Otro caso destacado es el de Fenix, una generadora eléctrica que instaló una planta desalinizadora capaz de abastecer sus operaciones y, al mismo tiempo, proveer hasta 2.000 metros cúbicos diarios de agua potable a comunidades cercanas donde viven unas 8.000 personas.

También sobresale Newmont, que avanzó en la digitalización del acceso al agua potable para más de 160.000 personas, y Grupo AJE, que incorporó la conservación de 1,4 millones de hectáreas de bosques amazónicos como parte de su estrategia hídrica.

Uno de los proyectos más innovadores es el de ID Technologies -que en Perú opera como GMC-, donde parte del agua producida por una planta desalinizadora fue destinada a escuelas que desarrollan proyectos de hidroponía para producir alimentos y generar ingresos.

“Todos los proyectos, absolutamente todas las empresas, dependen del agua: unas en mayor medida y otras no tanto. Pero si les faltara agua un día, ni la fábrica más grande o el restaurante más pequeño podrían operar”, sostuvo Sánchez Guerra.

Cómo funciona el sello y qué busca evitar frente al greenwashing

El Sello Empresa Hídricamente Responsable nació en 2024 luego de varios años de trabajo de Aquafondo en encuentros y programas vinculados a seguridad hídrica y sostenibilidad corporativa.

A diferencia de otras certificaciones ambientales cuestionadas por su falta de controles, el sistema incorpora auditorías técnicas, visitas a instalaciones, verificación documental y un código de ética obligatorio.

“Tienen que demostrar sus indicadores de impacto y firman una declaración jurada. Nosotros podemos hacer visitas a las instalaciones y verificar los medios de validación de lo que han ejecutado”, explicó Sánchez Guerra.

Además, aclaró que la inscripción no garantiza la obtención del reconocimiento. “Participar del Sello no significa que lo van a obtener. Se han dado casos en que las empresas hacen una preinscripción, reciben la documentación y luego nos dicen que no pueden seguir”, remarcó.

El proceso es evaluado por un jurado de expertos internacionales y contempla indicadores vinculados a impacto ambiental, gobernanza del agua, innovación y trabajo comunitario.

En la primera edición del sello fueron reconocidas 12 iniciativas y en la segunda, realizada en 2025, ya fueron 19. Con la apertura regional hacia Argentina y Chile, Aquafondo prevé un crecimiento significativo para 2026.

“En el caso de Argentina vemos que hay mucho potencial con las mineras. En el caso de Chile, la desalinización ya está muy avanzada y tenemos una gran receptividad”, señaló la directora ejecutiva desde Lima en diálogo con Ecobiz.

Cómo participar

El proceso comienza con la revisión del reglamento y el código de ética disponibles en la página web de Aquafondo. Es el primer filtro y el más importante: sin su cumplimiento, el proceso no continúa. Luego sigue la presentación de documentos con los indicadores de impacto, firmando una declaración jurada que habilita visitas de verificación. Finalmente, el jurado internacional evalúa cada postulación considerando tanto acciones al interior de las empresas -eficiencia en el uso del agua dentro de las instalaciones- como proyectos hacia fuera, con comunidades, escuelas e innovación. 

El cierre de inscripciones para participar en Argentina es la primera semana de septiembre. La ceremonia de premiación está prevista para octubre.

El Sello EHR tiene diferentes costos según el tamaño de la organización y está abierto también a instituciones académicas. “La academia también está tomando acción”, concluyó Sánchez Guerra.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.