En un contexto global que exige soluciones verificables para mitigar el cambio climático, la empresa de climate tech Nideport, fundada con capitales argentinos, avanza en su posicionamiento dentro del mercado de soluciones basadas en la naturaleza. Liderada por Juan Nuñez, CEO, y Tomás Gutiérrez, cofundador y CFO, la compañía se especializa en restauración forestal a gran escala y en la generación de créditos de carbono de alta integridad, certificados bajo estándares internacionales.
La iniciativa surge como respuesta a la crisis climática, la degradación de los ecosistemas y la necesidad del mercado voluntario de carbono de contar con mayor transparencia y evidencia de impacto real. Según explican sus fundadores a iProfesional, Nideport nació con el objetivo de “restaurar bosques nativos degradados y crear activos ambientales de alta calidad”.
La empresa opera en un entorno donde la confianza es un factor central. Para fortalecer la credibilidad del mercado de carbono, Nideport participa activamente en la construcción del ecosistema regional, como cofundadora de la cámara climate tech argentina y de la Mesa Argentina de Carbono.
Su modelo de negocio adopta un enfoque integral que combina la captura de dióxido de carbono con la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento de las comunidades locales. La propuesta se diferencia por el uso intensivo de tecnología aplicada al monitoreo permanente del territorio. La firma utiliza inteligencia artificial, drones autónomos, sensores IoT, LiDAR, fotogrametría, blockchain e imágenes satelitales para medir y verificar la remoción de carbono, garantizando la trazabilidad de cada activo generado.
Inversión y validación del modelo
En sus primeros cinco años de actividad, la compañía reunió una inversión total de u$s7 millones, provenientes de fondos de capital de riesgo e inversión de impacto como Draper Cygnus, Koi Ventures, Antom, Alma Vest y Embarca. Estos recursos se destinaron al desarrollo de tecnología propia de monitoreo forestal, la ampliación de las operaciones en territorio y la certificación de proyectos.
Uno de los hitos más relevantes fue la certificación del “Proyecto Vida Nativa”, que obtuvo una calificación A de la agencia Sylvera, ubicándolo entre los proyectos con mejor desempeño ambiental a nivel internacional. Hasta el momento, Nideport restauró 22.878 hectáreas y emitió 138.000 créditos IFM (Gestión Forestal Mejorada), con una proyección de 450.000 créditos adicionales.
“Esta certificación es una validación global de que nuestro modelo funciona: restauramos ecosistemas, generamos impacto social y producimos activos ambientales con los más altos estándares de integridad”, destacó Nuñez.
Operación actual y proyección de crecimiento
Actualmente, Nideport desarrolla proyectos de restauración en Argentina, cuenta con una sociedad constituida en Estados Unidos y analiza ecosistemas en Uruguay. Su equipo está integrado por directivos y más de 30 profesionales en áreas técnicas y territoriales, y evalúa una cartera potencial de más de 2 millones de hectáreas en distintos países.
De cara al futuro, la estrategia contempla una expansión regional y global del portafolio. El objetivo de largo plazo es restaurar 45 millones de hectáreas para 2035, mientras que en el corto plazo la compañía apunta a consolidar la comercialización de sus créditos en los mercados de Europa y Estados Unidos.
Así, la experiencia de Nideport demuestra que es posible combinar rentabilidad económica con un impacto ambiental y social profundo y medible, alineando los incentivos del mercado con resultados climáticos sostenibles.
Fuente: iProfesional