El mundo invierte 30 veces más en destruir la naturaleza que en protegerla

Un nuevo informe de Naciones Unidas advierte sobre un profundo desequilibrio financiero global que acelera la crisis ambiental y reclama una reforma urgente de los flujos de inversión para reorientar los mercados hacia un modelo compatible con el cuidado del planeta y el bienestar de las personas.

El mundo invierte 30 veces más en destruir la naturaleza que en protegerla

La ONU llamó a impulsar una reforma financiera a gran escala como la herramienta más poderosa para transformar la economía global. El reclamo surge a partir del informe State of Finance for Nature 2026, cuyo dato central es contundente: por cada dólar invertido en proteger la naturaleza, 30 dólares se destinan a actividades que la degradan.

El estudio sostiene que, sin un cambio estructural en las políticas públicas y privadas, será imposible frenar la pérdida de biodiversidad, el deterioro de los ecosistemas y los impactos económicos y sociales asociados.

Sectores clave y subsidios que agravan el daño

El informe identifica áreas donde el impacto negativo es particularmente marcado. Entre ellas se destacan los sectores de servicios públicos, industria, energía y materiales básicos, así como actividades que reciben subsidios ambientalmente perjudiciales, como los combustibles fósiles, la agricultura intensiva, el uso del agua, el transporte y la construcción.

“Si seguís el dinero, ves la magnitud del desafío que tenemos por delante”, afirmó Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), al presentar el informe. En ese sentido, contrastó el lento avance de las soluciones basadas en la naturaleza con el fuerte crecimiento de las inversiones y subsidios dañinos para el ambiente.

“Podemos invertir en la destrucción de la naturaleza o impulsar su recuperación: no hay un punto intermedio”, advirtió.

Soluciones viables y con impacto económico

Además de dimensionar el desequilibrio financiero, el informe propone un “gran giro a favor de la naturaleza”, con ejemplos de soluciones que no solo son efectivas desde el punto de vista ambiental, sino también económicamente viables.

Entre ellas se destacan la expansión de áreas verdes en las ciudades para reducir el efecto de las islas de calor y mejorar la calidad de vida, la incorporación de criterios ambientales en la infraestructura vial y energética, y el desarrollo de materiales de construcción con emisiones negativas.

El informe propone un “gran giro a favor de la naturaleza”, con ejemplos de soluciones que no solo son efectivas desde el punto de vista ambiental, sino también económicamente viables.

El documento también traza un camino para eliminar progresivamente los subsidios perjudiciales y redirigir las inversiones hacia sistemas productivos y financieros “positivos para la naturaleza”.

Las cifras que explican la urgencia

Los números del informe refuerzan la dimensión del problema. En 2023, alrededor de 7,3 billones de dólares se destinaron a actividades consideradas negativas para la naturaleza. En contraste, solo 220.000 millones de dólares se orientaron a soluciones basadas en la naturaleza, en su mayoría provenientes del gasto público.

Aun así, el informe señala una señal alentadora: el financiamiento para la protección de la biodiversidad y los paisajes creció un 11 % entre 2022 y 2023. Además, la financiación pública internacional para soluciones basadas en la naturaleza fue un 22 % mayor que el año anterior y un 55 % superior a los niveles de 2015.

C M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.