En el noreste de Entre Ríos, a pocos kilómetros de la frontera con Uruguay, la ciudad de Federación encontró en el agua termal no solo una fuente de descanso, sino también una herramienta de transformación económica y turística. Con uno de los complejos termales más grandes y visitados de la Argentina, el destino se convirtió en un punto de referencia para quienes buscan relajación, paisajes y actividades durante todo el año.
El Parque Termal de Federación se extiende sobre un predio de más de 40 hectáreas y cuenta con piscinas de distintas temperaturas, tanto cubiertas como al aire libre, lo que permite disfrutar del agua caliente incluso en los meses de invierno. Las aguas, que emergen desde más de 1.200 metros de profundidad, son bicarbonatadas, sódicas y alcalinas, y se las asocia a efectos relajantes, analgésicos y descontracturantes.
Pero el atractivo del lugar va más allá de sus propiedades terapéuticas. El complejo está pensado para todo tipo de público: desde personas que buscan descanso y tratamientos de bienestar, hasta familias con niños que encuentran opciones recreativas y espacios verdes para pasar el día completo.
Un complejo termal pensado para todas las edades
El Parque Termal de Federación cuenta con más de una decena de piscinas con temperaturas que oscilan entre los 32 y los 42 grados. Algunas están destinadas exclusivamente al relax, mientras que otras incluyen chorros, hidromasajes y sectores recreativos. A esto se suman áreas infantiles con juegos acuáticos, lo que amplía la propuesta para grupos familiares.
Uno de los espacios más valorados por los visitantes es el sector de spa, donde se ofrecen masajes, fangoterapia y distintos tratamientos corporales. También hay piscinas cubiertas que permiten disfrutar de las termas incluso en días fríos o lluviosos, un diferencial clave frente a otros destinos similares.
El entorno natural es otro de los puntos fuertes. Desde el predio termal se obtienen vistas abiertas al lago Salto Grande, un espejo de agua que invita a caminatas, paseos al aire libre y actividades náuticas. La combinación entre agua caliente y paisaje ribereño refuerza la sensación de desconexión, uno de los principales motivos por los que turistas de todo el país eligen Federación.
Historia, lago y turismo todo el año
La historia de Federación está íntimamente ligada al lago que hoy la rodea. La ciudad actual nació tras la construcción de la represa de Salto Grande, que obligó a relocalizar el antiguo casco urbano. Lejos de quedar anclada en ese episodio, la localidad supo reinventarse y encontró en el turismo termal una vía de crecimiento sostenido.
En los últimos años, la oferta se diversificó con alojamientos de distintas categorías, desde hoteles y cabañas hasta bungalows y campings. A esto se suma una gastronomía centrada en productos regionales y una agenda de eventos que mantiene activo al destino durante todo el calendario.
Además de las termas, quienes visitan Federación pueden recorrer el casco urbano, el Museo de los Asentamientos, el anfiteatro y la costanera. La cercanía con otros puntos turísticos del litoral entrerriano permite también armar escapadas combinadas.
Gracias a su infraestructura, su entorno natural y la versatilidad de su propuesta, las termas de Federación dejaron de ser un atractivo estacional para convertirse en un destino elegido durante todo el año. En un contexto donde el turismo de bienestar gana cada vez más protagonismo, la ciudad entrerriana se posiciona como un ejemplo de cómo el agua termal puede ser mucho más que relax: también puede ser desarrollo, identidad y futuro.