Dos proyectos, un solo fin: buscan sanear un reconocido lago de Argentina

Cuando un cuerpo de agua se convierte en motor económico, turístico y social de una región, su preservación deja de ser solo una cuestión ambiental para transformarse en una prioridad estratégica. Sin embargo, el crecimiento urbano y el desarrollo turístico no siempre avanzan en sintonía con el cuidado del entorno. Frente a estos desafíos, la ciencia aparece como un aliado clave para encontrar soluciones innovadoras.

Científicos buscan sanear el lago San Roque

Ese es el caso del Lago San Roque, uno de los principales reservorios hídricos de la provincia de Córdoba, cuya contaminación lleva más de medio siglo. Ubicado a pocos kilómetros de la ciudad de Villa Carlos Paz, este espejo de agua -fundamental para el abastecimiento y el turismo regional- enfrenta un proceso sostenido de deterioro ambiental que, ahora, podría encontrar respuesta gracias a dos iniciativas científicas impulsadas desde la Universidad Nacional de Córdoba.

Tecnología satelital y nanotecnología contra la contaminación

Una de las propuestas apunta a combinar monitoreo satelital con nanotecnología para revertir el estado del lago. El proyecto surge de un trabajo conjunto entre el Instituto Gulich -dependiente de la UNC y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales-, el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología de Cataluña (España), el ICBIA (Conicet-UNRC) y la Fundación InnovaComunidad.

El lago abastece aproximadamente al 70% de la ciudad de Córdoba, lo que incrementa la urgencia por mejorar su calidad. Durante los últimos 15 años, investigadores del Instituto Gulich recopilaron información satelital que confirmó un grave proceso de eutrofización en sus aguas, caracterizado por la acumulación excesiva de sedimentos, algas y fitoplancton.

El lago San Roque se encuentra muy cerca de Villa Carlos Paz, Córdoba

Este fenómeno suele estar asociado a la presencia de cianobacterias, microorganismos potencialmente dañinos para la salud humana y el ecosistema. Entre sus efectos se destacan la mortandad de peces, la imposibilidad de utilizar el agua, la generación de olores desagradables y la formación de manchas verdes en la superficie.

Para revertir esta situación, los científicos proponen utilizar nanopartículas que se activan con la luz solar y degradan las toxinas liberadas por las cianobacterias, además de inhibir su proliferación. El proceso, denominado nanofotocatálisis, transforma los contaminantes en compuestos inocuos como agua, dióxido de carbono y oxígeno.

La investigadora Anabella Ferral, responsable del proyecto, explicó que el objetivo es integrar la detección satelital con sistemas de remediación local. En el futuro, se prevé desarrollar plataformas equipadas con nanocatalizadores capaces de desplazarse automáticamente hacia las zonas donde se detecten floraciones de algas y actuar de manera focalizada.

La iniciativa contempla primero ensayos en laboratorio para evaluar la eficacia de los catalizadores y luego pruebas con agua del lago. Además, especialistas de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la UNC participarán en la elaboración de modelos computacionales para optimizar el funcionamiento del sistema.

Economía circular: transformar algas en recursos

El segundo proyecto propone un enfoque diferente: en lugar de eliminar las algas, busca aprovecharlas como recurso productivo. La iniciativa apunta a desarrollar tecnología que permita valorizar económicamente la biomasa extraída del lago, que actualmente se desecha en enterramientos sanitarios.

Investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba impulsan iniciativas innovadoras para recuperar el Lago San Roque

Ferral dirige también esta propuesta junto al investigador Oscar Oviedo, docente de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC e integrante del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. En paralelo, la investigadora Rocío Guido trabaja en el desarrollo de alternativas para otorgar valor a la biomasa recolectada.

El proyecto se enfoca especialmente en las macrófitas, un tipo de alga que absorbe nutrientes como fósforo y nitrógeno del agua, contribuyendo a su purificación. Aunque esta técnica se utiliza desde hace tiempo, presenta un inconveniente: tras cumplir su función, las algas se acumulan en las costas, se descomponen y generan malos olores.

A partir de información satelital, los investigadores estiman la cantidad de biomasa presente en el lago, diferencian las especies de algas y evalúan posibles usos productivos. Entre las alternativas analizadas se encuentran la generación de energía, la producción de bioinsumos y otros desarrollos con impacto económico local.

El proyecto también prevé la participación de sectores empresariales vinculados a la energía y la industria alimentaria, con el objetivo de transformar el problema ambiental en una oportunidad para la bioeconomía regional. Además, se desarrollarán modelos de inteligencia artificial capaces de predecir las floraciones de algas, lo que permitiría planificar su extracción y aprovechamiento.

Ambas iniciativas forman parte de un convenio entre el gobierno de la provincia de Córdoba y las instituciones participantes. Mientras el proyecto de remediación con nanotecnología ya cuenta con financiamiento confirmado, la propuesta de economía circular aguarda la firma final para su puesta en marcha.

Con estos desarrollos, la ciencia busca ofrecer respuestas concretas a un problema histórico, combinando innovación tecnológica y sustentabilidad para recuperar uno de los recursos hídricos más importantes de la región.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.