El Gobierno nacional resolvió elevar el nivel de seguridad a “Alto” en todo el territorio argentino, en el marco de la escalada bélica en Medio Oriente y luego de expresar su respaldo a la ofensiva de Estados Unidos e Israel en Irán.
Máxima alerta
Entre los objetivos estratégicos que recibieron mayor refuerzo figuran las centrales nucleares, consideradas puntos críticos. Se trata de Atucha 1 y Atucha 2, ubicadas en el partido bonaerense de Zárate, la central de Embalse, en la ciudad cordobesa homónima, y el Centro Atómico Bariloche.
En tanto, los científicos y técnicos que trabajan en estas entidades denunciaron mediante un comunicado firmado por la CTA, que «el despliegue desproporcionado de efectivos de gendarmería tiene por objetivo amedrentar a los trabajadores, en momentos en que el desarrollo nuclear está frenado por la falta de inversión y la ineptitud de los funcionarios (en referencia a Demián Reidel, renunciado ex titular de Nucleoeléctrica Argentina (NASA)».
El comunicado menciona varios proyectos desmantelados por la actual administración como el reactor modular CAREM y la extensión de la vida útil de Atucha I, así como los fallidos anuncios de exportación de combustible nuclear.