Los cuarteles de bomberos voluntarios de Argentina atraviesan una compleja situación económica, con costos operativos que alcanzan los $10 millones mensuales. Estos gastos, que incluyen combustible, mantenimiento de móviles, equipamiento y personal de guardia, recaen en gran medida en los aportes comunitarios. Esta fragilidad financiera se agudiza frente a desastres climáticos, como los incendios forestales en Chubut, dejando a muchas instituciones al límite de sus recursos.
Desde el cuartel de La Garma, en el municipio bonaerense de González Chávez, explicaron que el funcionamiento diario requiere recursos permanentes y personal clave que abarca desde cuarteleros y administrativos hasta un cuerpo de bomberos de entre 15 y 50 personas. Si bien los estados provinciales otorgan una base de apoyo, el grueso del sostenimiento depende del trabajo voluntario y la solidaridad de los vecinos. En Marcos Juárez, Córdoba, el tesorero Marcelo Foresi remarcó que, además de subsidios nacionales y provinciales, reciben ayuda municipal, cuotas societarias y donaciones.
Una mano solidaria para la gestión de cobros
Frente a este panorama, la aplicación CuotaQ, diseñada para optimizar la gestión financiera de organizaciones sin fines de lucro, anunció que pondrá su plataforma de cobro automatizado a disposición gratuita durante un año para todos los cuarteles de bomberos voluntarios del país. La iniciativa busca resolver la dificultad estructural de cobrar cuotas y abonos de manera eficiente, asegurando que cada aporte se traduzca en operatividad para las instituciones.
Desde CuotaQ afirmaron que la plataforma nació para facilitar que clubes, cooperadoras, ONG y asociaciones civiles puedan seguir funcionando, impactando positivamente en el acceso a becas y la continuidad de los servicios esenciales. Marcelo Foresi, de Bomberos Voluntarios de Marcos Juárez, enfatizó la importancia del compromiso comunitario al señalar: «El cuartel no es nuestro, es de la comunidad. No dejen de asociarse. Con la suma de lo que hoy cuesta un alfajor, los bomberos pueden hacer muchísimo».
Los costos ocultos detrás de la emergencia
Entre los insumos que más presión ejercen sobre los presupuestos de los cuarteles, se destacan los equipos autónomos. Cada uno demanda una inversión que oscila entre los u$s3.500 y u$s5.000, siendo fundamental que cada bombero disponga del suyo para operar en incendios de gran magnitud. El equipo estructural, con un valor aproximado de u$s2.000 sin incluir botas ni casco, también presenta un alto nivel de desgaste.
Nora Cenci, del área de administración de los Bomberos Voluntarios de Coronel Dorrego, indicó que las mangueras o mangas son los elementos que más se deterioran. Además, señaló que muchos cuarteles enfrentan problemas edilicios que requieren pronta solución. En la mayoría de las instituciones, el mantenimiento de los móviles representa alrededor del 80% del presupuesto total. Durante la temporada de verano, estos costos se incrementan debido al mayor consumo de combustible y lubricantes, según informaron desde González Chávez.
La comunidad es fundamental para la subsistencia de estas instituciones. Los bomberos de Pigüé invitaron a reflexionar sobre el esfuerzo que implica mantener este servicio, que les exige dejar todo ante el sonido de la sirena, sin importar el horario ni el clima. Destacaron la formación constante y la vocación de salvar bienes y vidas, invitando a colaborar para sostener y hacer crecer esta honorable institución.