Tras completar con éxito su última prueba de mar, el primer ferry 100% eléctrico que unirá Argentina y Uruguay quedó listo para iniciar la etapa final antes de su llegada a la región. Desde Buquebus confirmaron que la embarcación arribaría al país vecino a principios de marzo, con el objetivo de comenzar a operar en la ruta Buenos Aires-Colonia del Sacramento con frecuencia diaria.
Se trata del «China Zorrilla», considerado hoy el buque eléctrico más grande del mundo, un proyecto que marca un hito para el transporte fluvial regional y que se alinea con la agenda de movilidad sustentable que gana peso en la agenda de infraestructura y logística del Cono Sur.
Cómo es el nuevo buque eléctrico que conectará Argentina con Uruguay
La nave finalizó sus ensayos en el río Derwent, en la ciudad australiana de Hobart, como parte del programa de pruebas previo a su entrega. En esas instancias participaron técnicos y capitanes de Buquebus provenientes de Uruguay y la Argentina, quienes supervisaron el desempeño del ferry antes de su traslado definitivo.
Así es por dentro el sistema donde se almacena la energía del buque
El buque fue construido por el astillero Incat, con sede en Tasmania, bajo la denominación técnica Hull 096, y fue encargado especialmente por el operador sudamericano para cubrir el cruce del Río de la Plata. La embarcación tendrá capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos, combinando transporte masivo con estándares premium de confort.
La apuesta central del proyecto es la propulsión de cero emisiones. El ferry opera exclusivamente con motores eléctricos, sin uso de combustibles fósiles, un cambio de enfoque que no estuvo en los planes originales. Según explicó Robert Clifford, presidente del astillero australiano, la decisión de abandonar el gas natural licuado fue clave: la embarcación representa «un gran paso adelante en el transporte marítimo sostenible».
Desde el punto de vista técnico, el China Zorrilla incorpora más de 275 toneladas de baterías, con una capacidad superior a 40 megavatios-hora, lo que la ubica muy por encima de cualquier otra nave eléctrica en operación. El sistema alimenta ocho motores eléctricos con propulsión por chorro de agua, desarrollados por la firma finlandesa Wärtsilä, lo que permite reducir peso, calado, ruido y vibraciones, además de mejorar la eficiencia energética.
Con 130 metros de eslora, el Hull 096 no solo lidera el segmento de ferries eléctricos, sino que también es presentado por la compañía como «el vehículo eléctrico más grande de su tipo jamás construido». En materia de servicios, ofrece 3.000 metros cuadrados de áreas de recreación interiores y una plataforma duty free de 2.300 metros cuadrados, que se convertirá en el freeshop a bordo más grande del mundo.
La experiencia para los pasajeros incluye tres clases de servicio -Turista, Business y Primera Clase-, butacas ergonómicas de alto confort, dos ascensores que conectan todos los niveles (incluidas las bodegas para vehículos), internet satelital de alta velocidad y una propuesta gastronómica de categoría.
Desde Buquebus destacaron que el proyecto posiciona a la región como un referente global en innovación sustentable. De hecho, la iniciativa contó con el aval del Banco Mundial, luego de superar exigentes evaluaciones financieras, sociales y ambientales.
En la misma línea, el director ejecutivo de Incat, Stephen Casey, subrayó el alcance estratégico del desarrollo: «Hull 096 demuestra que las soluciones de transporte a gran escala y con bajas emisiones no solo son posibles, sino que ya están listas. No solo construimos un barco, sino el futuro».
Tras completar el acondicionamiento interior y la instalación definitiva del sistema energético, el ferry superó sin inconvenientes las pruebas de navegación y su última prueba de mar. Con ese proceso concluido, el China Zorrilla se prepara ahora para zarpar rumbo a Uruguay y dar inicio a una nueva etapa en la conectividad fluvial entre ambos países.