A casi dos meses de que la Municipalidad de La Plata asumiera la recolección de residuos en distintas localidades de la periferia, crecen las denuncias por deficiencias en el servicio y por un escenario que vecinos califican como “de abandono total”. En Colonia Urquiza, una zona rural del oeste platense, la acumulación de basura en la vía pública ya genera alarma por posibles consecuencias sanitarias y ambientales.
El principal punto de conflicto se encuentra en la esquina de calles 186 y 492, donde hasta hace pocas semanas funcionaban contenedores utilizados por familias de la zona para arrojar residuos. Tras el retiro de esos volquetes, la basura comenzó a acumularse directamente sobre el asfalto, a metros de establecimientos educativos y viviendas.
Uno de los reclamos fue impulsado por Elena Bustos, médica y vecina del barrio, quien aseguró que la situación empeoró desde que el servicio dejó de ser prestado por ESUR. “Hace aproximadamente un mes dejaron de recolectar la basura porque, aparentemente, pasó de ESUR a la Municipalidad. ESUR sacó los volquetes que vaciaban dos veces por semana y la Municipalidad pasa muy poco”, sostuvo.
Según explicó, muchas personas continúan llevando sus residuos al mismo lugar donde antes estaban ubicados los contenedores, aunque ahora los desechos quedan directamente expuestos sobre la calle. “La gente sigue tirando la basura allí y está frente a un jardín, una escuela primaria y una secundaria”, advirtió.
En esa zona funcionan el Jardín de Infantes N° 940, la Escuela Primaria N° 57 y la Escuela Secundaria N° 86. Docentes y vecinos aseguran que ya comenzaron a aparecer roedores en los alrededores y que la situación genera preocupación entre las familias de los alumnos.
Crisis de basura en Colonia Urquiza: denuncian ratas y riesgo sanitario
La problemática también afecta a comerciantes de la zona. Jonatan, dueño de un puesto de comidas ubicado sobre calle 186, afirmó que el retiro de los contenedores agravó el panorama.
“Antes había dos contenedores, ahora la gente viene y tira la basura ahí y los perros se la comen. Ratas hay un montón, es un peligro por los chicos”, relató.
La preocupación crece especialmente por la proliferación de roedores en una región donde existen antecedentes de hantavirus. Bustos, además de vecina, es médica y alertó sobre los riesgos sanitarios que implica la acumulación de residuos.
“Soy médica y no puedo dejar de preocuparme, especialmente ahora, por el hantavirus, ya que es una zona donde suele haber estos roedores y hemos tenido, en brotes previos, muertos”, señaló a 0221.com.ar.
La profesional explicó además que el sistema actual de disposición de residuos no se adapta a la realidad rural de Colonia Urquiza, donde existen grandes terrenos compartidos por múltiples familias.
“Una de las cuestiones que pasan es que los que somos frentistas tenemos un canasto para poner la basura, pero hay campos de 4 u 8 hectáreas donde quizás viven 20 familias. Para abastecer todo eso debería haber diez canastos en cada campo y, como no entra, entonces la gente la tira en los volquetes, que ya no están, y ahora queda la basura ahí en el piso. La gente de la escuela tiene que andar acomodando las bolsas todas rotas por los perros. Es un desastre”, agregó.
Otro de los testimonios que refleja el deterioro de la zona es el de Edgardo, dueño de una carnicería ubicada justo frente al basural improvisado y vecino histórico del barrio.
“Yo veo esa pila todo el tiempo. Pasan a juntarla una vez o dos por semana, si es que pasan. Como pueden pasar un sábado pasan un martes a la noche o no pasan directamente”, cuestionó.
El comerciante aseguró además que gran parte de la basura es arrojada por personas ajenas al barrio. “La gente del barrio no es la que tira, los que tiran no son de acá. Vienen de los countrys de la zona y dejan las bolsas ahí en el piso. Después vienen los perros y las rompen o se las llevan acá a lo del vecino o dejan toda la calle con residuos”, explicó.
Según contó, muchos habitantes de la zona rural reutilizan residuos orgánicos o queman desechos reciclables, aunque el problema persiste por la falta de infraestructura adecuada. “Las lauchas andan como si nada. Yo tengo veneno porque si no se meten”, agregó.
Reclamos por calles oscuras y abandono en la periferia de La Plata
La situación de la basura no es el único reclamo que atraviesa Colonia Urquiza. Vecinos también denuncian el deterioro de calles, la falta de mantenimiento urbano y graves problemas de iluminación.
De acuerdo con Bustos, desde hace más de un año vienen reclamando la reparación de luminarias, especialmente sobre calle 186 entre 492 y 500. “Es tremendo que la Municipalidad no haga nada. Por supuesto varios hicimos la denuncia”, expresó.
Oscar Amigo, propietario de una leñera ubicada en la misma zona, aseguró que durante la noche el panorama se vuelve todavía más preocupante y que la inseguridad ya impacta de lleno en los comerciantes.
“La zona de noche es una boca de lobo. Andan dos luminarias acá y después hasta la escuela prácticamente ninguna. Y yendo para Romero casi lo mismo”, afirmó.
Según relató, sufrió tres robos en las últimas semanas y responsabilizó al abandono de la zona por el aumento de hechos delictivos.
Los vecinos también cuestionan que actualmente no haya un delegado comunal activo que canalice los reclamos barriales. “Hoy son los vecinos los que arreglan las calles o juntan la basura”, resumió uno de los habitantes consultados.
El conflicto ocurre en el marco del nuevo esquema implementado por la Municipalidad desde abril, cuando asumió la recolección de residuos en Melchor Romero, Lisandro Olmos, Abasto, Arturo Seguí, El Peligro, Etcheverry, Sicardi-Garibaldi, Ignacio Correas y Arana, localidades que dejaron de depender de la concesión de ESUR.
Paradójicamente, mientras el Municipio endureció las sanciones por arrojar basura en lugares indebidos -con multas que pueden superar los 7 millones de pesos- en Colonia Urquiza los vecinos aseguran que directamente ya no tienen dónde dejar sus residuos.