En la actualidad, Arcor se consolida como el principal grupo multinacional de origen argentino especializado en tres pilares estratégicos como son los de alimentos de consumo masivo; agronegocios y packaging.
Su modelo de integración vertical le permite controlar desde la materia prima hasta el envase final y le permite ser, por ejemplo, el mayor productor mundial de caramelos duros y líder regional en galletitas, chocolates y helados, marcas icónicas como Bon o Bon, Rocklets, Águila, Mogul y Cofler.
En el caso del agro, el grupo cordobés de la familia Pagani es íder en molienda de maíz (glucosa, fructosa, almidón); posee siete tambos modelo, una planta de alcohol etílico y es un actor clave en la producción de azúcar y leche.
Por su parte, en el segmento de packaging, a través de Cartocor y Converflex, es el mayor productor de cartón corrugado y papel de Argentina, además de liderar en envases flexibles y papel reciclado.
A nivel global, Arcor opera 49 plantas industriales distribuidas en el mundo (Argentina, Brasil, Chile, México, Perú y Angola); da trabajo a 22.000 colaboradores a nivel global, de los cuales 14.000 lo hacen en Argentina).
A nivel financiero, en el 2025 reportó ingresos por ventas de bienes y servicios superiores a los $3.939.656 millones y logró una ganancia neta de $213.528 millones, revirtiendo tendencias negativas previas a pesar de una caída del 7,8% en el volumen de despachos domésticos.
Además, el 33,3% de su facturación consolidada proviene de mercados externos (vende a más de 120 países) y es el principal exportador de golosinas de Argentina, Brasil, Chile y Perú.
Independencia energética
Con el inicio de este 2026, el grupo que tiene su sede en la ciudad cordobesa de Arroyito busca también alcanzar su independencia de los vaivenes energéticos.
De hecho, el 63% de la energía que utiliza ya proviene de fuentes renovables y acaba de lograr la aprobación para operar como autogenerador de energía solar.
La decisión fue reflejada por una resolución del Ministerio de Economía, a través de la Subsecretaría de Energía Eléctrica, publicada en el Boletín Oficial de la Nación el pasado jueves 19 de marzo.
En esa norma, se comunicó a todos los agentes del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) que Arcor solicitó el cambio de categoría de Gran Usuario Mayor GUMA (ARCOREKY) a la de autogenerador para su Parque Solar Fotovoltaico Recreo I de 6 MW, ubicado en la Ciudad de Recreo, Departamento de La Paz, en Catamarca.
El predio está conectado al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en el nivel de 33 kV de instalaciones EC SAPEM en la jurisdicción de Transnoa.
Si bien ahora se abre un plazo para que se presenten objeciones al pedido del grupo cordobés, todo hace creer que Arcor está a punto de poder generar su propia energía solar durante este año.
Se trata del parque solar “Arcor Recreo I”, mediante el cual la mayor empresa de consumo masivo del país formaliza su salto a la autogeneración renovable.
El predio no solo abastecerá a tres de sus plantas industriales, sino que inyectará excedentes a la red nacional, consolidando una estrategia de descarbonización que ya cubre más del 50% de su matriz energética.
Reducir costos
Este proceso, le permitirá acelerar su estrategia de «escudo energético», y no solo buscar el objetivo «Net Zero», sino también el de blindar su estructura de costos ante la volatilidad de las tarifas eléctricas y el precio del gas importado, afectado por el conflicto en Medio Oriente.
La estrategia además le servirá reducir costos en un mercado donde opera con una rentabilidad bajo presión a partir de la caída del consumo doméstico y la competencia de alimentos importados con beneficios fiscales, lo que le impide trasladar la totalidad de sus costos a los precios finales.
En este sentido, la compañía está ejecutando un manejo «quirúrgico» de su deuda buscando asegurar liquidez en un contexto donde el crédito sigue siendo caro.
Además, sigue sobre la mesa el fuerte rumor sobre el interés del gigante suizo Nestlé por adquirir o fusionarse con el holding de la familia Pagani.
Aunque no hay confirmación oficial, el mercado lee los movimientos de Arcor como una señal de vitalidad y valor estratégico que la hace un activo sumamente atractivo a nivel global.
También se valoran los movimientos que Arcor viene llevando a cabo para combinar eficiencia de costos con metas de sustentabilidad.
Cambio de modelo
En este sentido, el proyecto «Arcor Recreo I» no es solo una instalación de paneles; es un cambio en el modelo de negocios de la compañía liderada por la familia Pagani.
El parque solar cuenta con especificaciones técnicas de alto impacto como una potencia instalada de 6 MW; una generación estimada que supera los 11.000 MWh anuales.
El objetivo del establecimiento es el de abastecer de forma directa a las tres plantas del complejo (caramelos, galletitas y subproductos) y volcar los excedentes a la red nacional.
Lo interesante de esta operación también pasa por el trasfondo político-económico, si se tiene en cuenta que Arcor cerró un acuerdo estratégico con el gobernador Raúl Jalil, mediante el cual la empresa cedió un terreno colindante para la creación de un «Parque Solar Provincial».
A cambio, la provincia se encargó de las obras de infraestructura necesarias para que la energía generada no solo sirva a la fábrica, sino que también refuerce el suministro de la ciudad de Recreo, mitigando los cortes de luz en la zona.
Este proyecto se enmarca en la hoja de ruta de sustentabilidad de la firma, que ya logra que el 57% de su energía provenga de fuentes renovables (sumando la biomasa y la central de Arroyito.
Con Recreo I, Arcor busca blindarse ante la volatilidad de los precios de la energía en el mercado mayorista, un tema que hoy preocupa a toda la industria alimenticia local por el impacto en los costos de producción y la inflación.
Diversificar la matriz
Además, se trata del primer gran paso de Arcor hacia la autogeneración solar a gran escala, marcando un camino que probablemente sigan otras alimenticias como Mastellone o Molinos, buscando escapar de la presión tarifaria del gas y el crudo.
El acuerdo con la provincia de Catamarca fue sellado en el 2025 y ya en ese momento se estableció que el objetivo principal será abastecer con energía limpia y sustentable a la planta del grupo, y en caso de excedentes, serán inyectados al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
El convenio establece la construcción del parque solar propio dentro de su predio industrial, mientras que el gobierno de Catamarca se hace cargo de las obras.
Además, en el caso del terreno cedido por Arcor a la gobernación, a futuro se desarrollará el “Parque Solar Provincial”, que tendrá como objetivo sumar energía renovable al sistema público, mejorar la calidad del servicio y reducir la presión sobre la red eléctrica.
Ambas iniciativas no solo contribuirán a diversificar la matriz energética, sino que también generarán empleo local durante su construcción, instalación y mantenimiento.