El proyecto para instalar un crematorio en el Parque Industrial de Esquel fue aprobado por el Concejo Deliberante con siete votos a favor y tres en contra, luego de un extenso debate. La iniciativa contempla la adjudicación de una parcela de 5.000 metros cuadrados en la manzana 14 del predio y una inversión estimada en US$390.000, equivalente a unos $580 millones.
La propuesta comenzó a desarrollarse hace más de un año y durante los últimos meses avanzó con la presentación de documentación, planos, certificados y otros requisitos administrativos.
“Esto nos ha llevado casi 8 o 9 meses presentar papeles y un montón de cosas a nivel empresarial, no solamente en el proyecto, sino en certificados y un montón de cosas”, explicó Vanina Fiori, impulsora de la iniciativa.
Crematorio en Esquel y los controles ambientales
Sin embargo, la aprobación legislativa local no habilita por sí misma el inicio de las obras. Todavía deben completarse distintos trámites y, especialmente, el estudio de impacto ambiental que será evaluado por las autoridades provinciales.
Ese punto será determinante para establecer las condiciones ambientales bajo las cuales podrá funcionar el establecimiento y responder a los cuestionamientos surgidos durante el debate.
El proyecto prevé utilizar un horno con un sistema de doble cámara de combustión. Según explicó Fiori, la primera cámara estará destinada a la cremación y una segunda, con temperaturas superiores a los 1.200 grados, permitirá completar el tratamiento de los gases generados.
“Los hornos, más o menos como para explicarles, tienen dos cámaras de combustión, digamos. La primera es la cremación en sí, y una segunda que llega a más de 1200 grados, que es donde los gases terminan de limpiar”, explicó.
La impulsora también sostuvo que el sistema permitirá tratar las emisiones antes de su liberación al exterior. “Con la temperatura, hace que el aire salga limpio”, afirmó.
El equipamiento, según detalló, será de origen británico y fabricado en Buenos Aires. La puesta en funcionamiento quedará sujeta a las habilitaciones correspondientes, entre ellas la intervención de la Secretaría de Ambiente de Chubut. “Quien nos habilita a nosotros es la Secretaría de Ambiente de Provincia”, señaló Fiori.
Inversión de $580 millones y estudio de impacto ambiental
El desembolso previsto para desarrollar el crematorio asciende a unos US$390.000. La cifra incluye la construcción del edificio, la adquisición del horno y otros elementos necesarios para poner en funcionamiento el establecimiento.
De acuerdo con Fiori, solamente el horno demandará entre $400 millones y $500 millones. A esto se sumarán los costos vinculados con la infraestructura, la instalación del equipamiento y la capacitación del personal.
El montaje requerirá además el traslado de técnicos de la empresa fabricante a Esquel para instalar el horno y capacitar a quienes estarán a cargo de su operación.
El proyecto contempla una eventual segunda etapa para el tratamiento de residuos patológicos, aunque esa alternativa todavía se encuentra en análisis. La prioridad, según explicó Fiori, es avanzar con el crematorio.
“Lo nuestro es el crematorio, que es lo que nosotros siempre quisimos”, remarcó.
Ahora, uno de los principales pasos será completar el estudio de impacto ambiental. El documento deberá reunir información técnica del proyecto y del equipamiento y será presentado ante la autoridad provincial para su evaluación.
“Lo principal es poder hacer el estudio de impacto ambiental, que es lo que yo me tengo que poner a trabajar en este momento”, indicó Fiori.
El estudio deberá determinar las condiciones ambientales necesarias para el desarrollo de la actividad y forma parte de los trámites que todavía debe atravesar el proyecto antes de su puesta en funcionamiento.
A nivel de infraestructura, también será necesario resolver el suministro de gas y completar las obras del establecimiento. Fiori estimó que, una vez superadas estas etapas, la construcción podría demandar alrededor de un año. “En un año más estaríamos trabajando”, estimó.
De esta manera, el proyecto ya cuenta con el aval del Concejo Deliberante, pero todavía debe avanzar en una instancia clave: la evaluación ambiental provincial que definirá bajo qué condiciones podrá construirse y operar el futuro crematorio.